sábado, 23 de junio de 2012

Aniversarios Doodlelianos


100 Aniversario del nacimiento de Alan Turing



 ALAN TURING

Matemático, filósofo, criptógrafo y uno de los padres de la computación moderna. Un día como mañana pero de 1912 venía al mundo en La India Alan Turing, un científico británico al que debemos gran parte de conceptos como el algoritmo, los modelos computacionales o la definición de inteligencia artificial.

Para conmemorar su nacimiento, hoy en Genbeta os ofrecemos hoy una panorámica a vista de pájaro de los principales descubrimientos e hitos de la historia de la computación atribuidos a este personaje excepcional. Aquí, en Xataka, hemos querido homenajear a Turing haciendo un repaso por su legado y lo que ha supuesto para la historia moderna de la tecnología.

La máquina de Turing

La primera máquina que Turing diseñó no era en realidad un dispositivo, sino un modelo matemático abstracto que todavía sigue utilizándose hoy en día. La ‘máquina’ de Turing define un sistema de lectura / escritura que, por resumirlo muy brevemente, define los conceptos computacionales de input, output y de algoritmo.

Imaginada como una especie de cabezal lector que va leyendo sucesivas hojas en una cinta infinita, la máquina de Turing establece nada menos que las báses lógicas que permitieron desarrollar los primeros procesadores o ‘cerebros’ artificiales. Sobre estás líneas podeis encontrar el vídeo que explica el funcionamiento de este modelo matemático con LEGO.

El ‘hacker’ que ganó una guerra

En los años 20, los alemanes crearon una máquina de encriptación electromecánica llamada Enigma. Aquél dispositivo con aspecto de máquina de escribir fue usado ampliamente para hacer ininteligibles sus comunicaciones durante la segunda guerra mundial.

Durante la guerra, Turing fue reclutado para trabajar en el grupo de Bletchley Park, una institución militar dedicada a intentar averiguar el funcionamiento de las Enigma. Turing fue decisivo en Bletchley ya que, sobre la base de los trabajos del matemático polaco Marian Rejewski, logró descifrar el código de la Enigma y desarrollar una máquina que lo replicaba y traducía, la Bombe.

Aquella enorme máquina electromecánica replicaba el funcionamiento de las enigma y ayudaba a encontrar las claves correctas desechando las variantes sin sentido. Desde su puesta en servicio en 1940, la Bombe, apodada ‘Victoria’ por los británicos, descifró la friolera de 84.000 mensajes encriptados alemanes al mes.

El logro de Turing fue crucial para que los barcos mercantes y militares aliados lograran evitar los submarinos U-Boot alemanes que los masacraban en el mediterráneo. El propio Winston Churchill comentaba que los U-Boot eran una de sus mayores preocupaciones y que, si no hubieran podido evitarse, la falta de suministros hubiera matado de hambre a miles de personas en Inglaterra o Francia.

Los primeros ordenadores

Aparte de la Bombe, las investigaciones de Turing sirvieron para que Tommy Flowers y Dollis Hill, dos miembros de Bletchley Park, construyeran otra máquina, la Colossus Mark I, un ‘armario computacional’ de 1.500 válvulas que servía para descifrar los mensajes de la máquina criptográfica alemana Lorenz. Hacia 1946, Turing desarrolló un concepto que permitió de crear la SSEM (Manchester Small Scale Experimental Machine), se trataba de la primera máquina que utilizaba su propio lenguaje de programación.

El desarrollo de la SSEM continuó hasta la creación de la Manchester Mark I. La Manchester es considerada la primera comptutadora con algo parecido a una memoria RAM, ya que era capaz de ‘recordar’ 256 palabras de 40 bits cada una hasta alcanzar una memoria total de 1.280 bytes.

La Manchester Mark I fue reemplazada en 1951 por una nueva versión construida por los hermanos Ferranti conocida como Ferranti Mark I y que se considera uno de los primeros ordenadores comerciales de la historia.

El test de Turing

Si los trabajos de alan Turing fueron cruciales para ganar una guerra y permitir el nacimiento de los ordenadores, no menos grande fue su investigación en torno a la inteligencia artificial.

Turing postuló que si una máquina era capaz de responder con inteligencia, sus respuestas podían ser indistinguibles de las de un ser humano. Si aplicamos estrictamente el método científico aún no existe una máquina capaz de alcanzar ese nivel, pero el test de Turing sigue utilizándose. De hecho, hoy es la base de muchos programas Anti-Spam y de pruebas cognitivas para detectar inteligencia humana como los populares Captchas.

Los aficionados al cine recordarán los test que se hacían en la película Blade Runner para detectar replicantes, que también están basados en las ideas de Turing. Desde 1990 se lleva celebrando una competición para programas informáticos que intentan pasar el test de Turing. Se trata del Premio Loebner. Está dotado con 100.000 dólares y aún no lo ha superado ningún software.
 
Una muerte extraña

Durante una investigación por robo, Turing reconoció su homosexualidad y fue procesado por ello (en la Inglaterra de la época la homosexualidad era un delito penal). El genio fue obligado a someterse a un tratamiento médico de castración química que arruinó su salud en sus últimos años de vida.

El padre de la computación murió en 1954 tras ingerir una manzana contaminada con cianuro. A día de hoy no se han esclarecido las circunstancias exactas de su muerte y si fué suicidio, asesinato o un mero accidente. Al menos, la historia ha tenido la decencia de reconocer sus numerosos méritos tras su desaparición. La foto de portada de este artículo es precisamente una de las estatuas que conmemoran su figura, concretamente en la mansión Bletchley Park donde trabajó. 
(XATAKA)

Ya sé que no es consuelo...

Ya sé que no es consuelo. Hay un tiempo para las lágrimas, y hay que respetar los tiempos. Es la hora del dolor, la peor de las horas. Estoy seguro de que muchos te acompañaremos aunque sólo sea en pequeños tramos de ese viaje por la desolación, con la seguridad de que de poco sirve, pero con la esperanza de sirva de algo.

Precisamente, por eso mismo, hoy quiero cantarle a la vida. A toda la que has vivido con la gente a la que quieres. A cada uno de esos recuerdos que se quedarán en tu memoria para que quien se va, se quede. A toda la que te queda por vivir, con la gente que quieres. A cada momento que, de aquí en adelante, esculpirá un recuerdo en tu galería de los recuerdos, para que, quien aún está, esté hasta el final de tus días.

Sólo puedo ofrecerte los que vayas a compartir conmigo, un tipo tan imbécil que, de no ser por una casi muerte, habría dejado que te perdieras entre las brumas de un pasado de juventud, y al que recuperaste para la causa con esa fe inquebrantable que tienes en la amistad. Ya lo he dicho, ya sé que ahora no es consuelo. Pero es todo lo que tengo, y eso lo tienes garantizado. No sé lo que tardará en llegar, pero te doy mi palabra de no descansar hasta verte reír de nuevo, con una cerveza en la mano. Y no es generosidad, sino egoísmo. Porque, aunque hoy parezca que tiene menos sentido que nunca, tengo claro que formas parte de una conspiración destinada a dar vida a los se cruzan en tu camino. Eres un fabulador e imaginas historias sin fin, y las cuentas como un Homero ciego a la puerta de una taberna, y regalas todo eso a cambio de nada.

Ella tiene mucho que ver con eso, es evidente. Pero ha tenido que partir, porque cada billete fija un trayecto, y no hay revisor ni hoja de reclamaciones en esta compañía de viajes. Dondequiera que vaya, podrá decir que fue la esposa de un hombre excepcional y la madre de unos hijos extraordinarios, y tendrá derecho a sentirse orgullosa de lo que hizo. Seguro que no quiere verte llorar más allá de lo que necesita llorar un hombre que necesita llorar. Después, amigo, tus amigos asumiremos su encargo de volver a hacerte sonreír. Y no querrás que le fallemos.

Insisto, ya sé que no es consuelo, porque hay instantes en que no hay consuelo. Pero aquí me tienes para llorar contigo, para que llorando juntos agotemos antes la amargura. Y después, te espero en un bar, con una caña bien fría. Para brindar por ella y para brindar por ti.

Un abrazo, amigo.

  

viernes, 22 de junio de 2012

Han sido un público maravilloso

I Concurso de Relatos Hiperbreves


HAN SIDO UN PÚBLICO MARAVILLOSO     (AUTOR: EZEQUIEL WAJNCER)

 A partir de un texto de Ana María Shua

   Al pueblo llegó un circo pobre, pobrísimo. Ni carpa tenía; sólo un letrero escrito a las apuradas con pintura negra y la imaginación colectiva delimitaban el espacio. Tampoco había trapecistas, ni magos, ni payasos, ni nada.

   Nada de nada el circo.

   Sin embargo, esas carencias fueron suplidas gracias a los espectadores. Así, Don Jaime, el carnicero, se hizo un especialista en lanzar fuego por la boca; o el caso de Luisina, la mujer más hermosa del poblado, que mató a cinco pretendientes aprendiendo el oficio de lanzadora de puñales; o el de Pepe que, a falta de leones, deleitaba a la multitud con su famoso número de domador de suegras.

jueves, 21 de junio de 2012

Jueves, 21 de junio de 2012

"A veces pienso que la prueba más fehaciente de que existe vida inteligente en el universo es que nadie ha intentado tomar contacto con nosotros."

Bill Watterson

William "Bill" Watterson II (Washington, D. C., 5 de julio de 1958) es un dibujante, conocido por ser el autor de la tira cómica Calvin y Hobbes así como de algunos dibujos de la revista norteamericana Target: The political cartoon quarterly magazine.

miércoles, 20 de junio de 2012

Escotes

Los hombres somos unos seres simples, que reaccionamos de una forma primaria a los estímulos. Hasta los más taimados, los políticos, están sometidos a esta especie de dictadura genética que les ancla a sus más atávicos instintos.

Llega el verano, llega el calor y, junto con los parasoles de los coches y los kioscos de helados, vuelven a aparecer los escotes. Y los problemas que propician.

Los escotes son multiformes. Su característica fundamental es estar pensados para que, sin verse nada más allá de lo que deba verse, quede al aire la mayor parte de superficie epitelial que el decoro permita, al objeto de combatir el bochorno estival. Los hay de pico, palabra de honor, en forma de corazón, en forma de U…A veces basta con que se desabrochen un botón más de la camisa para crear un escote. Uno entiende que con estas temperaturas las mujeres se escoten, algo que no deja de ser una forma más de refrigeración ante la canícula madrileña. Pero el alivio a veces, sin que sea culpa de nadie más que de la Madre Naturaleza, resulta turbador.

En el transporte público, no se dan demasiados problemas si la escotada y el observador se encuentran en la misma posición, salvo que la diferencia de estatura sea notable a favor del varón. De pie o sentados, la visión frontal de un escote que no sea descocado resulta natural. Pero… ¿y si la señorita viaja sentada y el caballero de pie? Desde ese ángulo, al bajar la mirada, pensemos que sin intención, nos encontramos con una hondonada entre delicias carnosas, que parece no tener fin…Como en la poesía de Tennyson, “media legua, media legua, por el valle de la muerte cabalgaron los seiscientos”, los ojos recorren la angostura a pesar de “los cañones a su izquierda y a su derecha” que les dispara la contemplada con sus furiosas visuales.

Cuando no es esa vaguada la que queda a la vista, se trata de la lencería que la contornea. De los márgenes del escote escapan, como ansiosos de tomar aire, los bordes del brasier, con esa atracción por lo íntimo y prohibido que resulta insoportable. Y cuanto más original el diseño, más irresistible la llamada.

En perspectiva lateral, diríase que hay prendas pensadas para ahuecarse estratégicamente a la sola presencia de un macho de esta nuestra especie, de forma que dejan a la vista tanto el continente como la forma y cantidad del contenido, sin que los hombres, pobres de nosotros, podamos eludir esa cita con la abertura y los secretos que esconde.

Y así siempre que hablemos de escotes convencionales y pechos embridados en sostén. Dejo fuera del estudio aquellos casos en que las dimensiones de la hendidura son descomunales o lo que se halla en el interior viaja libre y suelto, o ambas cosas a la vez. En tal caso, resulta imprescindible un pañuelo para limpiar la baba del espectador, sin más circunloquios.

Pero el motivo de este análisis no es otro que pedir perdón por esta actitud tan masculina. Las señoritas no deben incomodarse por la contemplación que de sus virtudes hagamos los hombres, siempre dentro de los límites del buen gusto. Más bien, les recomiendo disfrutar por una parte de la sensación de sentirse atractivas y por otra del sofoco que sentimos cuando somos sorprendidos en tan natural actividad. Porque hay cosas que son como son y mejor que no cambien…




martes, 19 de junio de 2012

Martes, 19 de junio de 2012


 

"La sabiduría comienza con la esperanza"


Sócrates

Atenas 470 a.C. - 399 a.C.


Maestro de Platón. Pertenecía a una familia de cierto poder adquisitivo ya que participó en las batallas de Potidea, Delio y Anfípolis como hoplita, sufragando los importantes gastos que conllevaba el coste del equipo. Atenas será el lugar donde Sócrates pase el resto de su vida, interesándose por la educación de los jóvenes y abandonando la política. Sus dos actuaciones en la política ateniense provocaron un grave peligro para el filósofo, aunque consiguio salir indemne. No ocurrió lo mismo cuando los demócratas le acusaron de impiedad y de pervertir a la juventud, siendo castigado a beber la cicuta que le produciría la muerte. Por coherencia con su estima de la justicia y su propia conciencia, Sócrates renunció a huir y librarse de la condena. Sócrates no dejó ningún escrito y lo que sabemos de su obra se debe a terceros, especialmente a Platón pero también a Jenofonte, Aristófanes y Aristóteles. Se le considera el fundador de la filosofía antropológica, partiendo de la máxima "conócete a ti mismo". Siendo consciente de la propia ignorancia, gracias a su método inductivo a través de diálogos, intentará alcanzar una verdad universal que sea admitida por todos. De esta manera el ser humano podrá alcanzar la Virtud a través de sus actos. La Virtud permite obtener la felicidad. El "daimónion" o voz interior se convierte en la única guía moral.

lunes, 18 de junio de 2012

Un precio justo


I Concurso de Relatos Hiperbreves


UN PRECIO JUSTO     (AUTOR: JESÚS GARCÍA PÉREZ)

-No estoy dispuesto a continuar discutiendo. Llevamos casi un cuarto de hora con lo mismo. Como ocasional cliente de esta insigne cafetería, le exijo que se disculpe y me cobre el precio correcto.

-Le juro que es la primera vez que alguien pretende pagarme más de lo que cuesta una consumición. Entienda usted que no puedo cobrarle algo que no figura en la lista de precios.

-No hay peros que valga ni lista que cien años dure. Carece de toda lógica que me cobre lo mismo; la caña se sirve en un vaso, éste se ensucia y tiene usted que lavarlo; el botellín lo abre y me lo da, no he utilizado recipiente alguno ni tiene usted que realizar ninguna tarea adicional. Ambas consumiciones deben tener un precio diferente en virtud de la plusvalía que su trabajo otorga a la mercancía. Mire, haré un cálculo aproximado con mi móvil de penúltima generación: teniendo en cuenta el IPC, el IVA y la última Declaración de la Renta de mi suegra nos da como resultado…

-Está bien, me rindo. Pague usted lo que le dé la gana.

-Lo que yo quiera no, lo que ha calculado la aplicación. Mire, es un 15% más de lo que usted me pedía. Ve que sencillo resulta cuando somos racionales. Tenga usted, puede quedarse con la vuelta. Pero no espere usted que vuelva, el bar de enfrente tiene la caña un 10% más barata y no está la situación para excesos. Buenas tardes y que tenga usted un feliz y próspero anochecer.

Licencia Creative Commons
La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.