domingo, 28 de septiembre de 2014

Lagunas de Neila

Nos situamos en la provincia de Burgos para visitar uno de sus espacios naturales más conocidos: las Lagunas de Neila. Situadas en la parte burgalesa de la Sierra de la Demanda, se trata de un conjunto de
lagunas de origen glaciar, enclavadas cerca de los 2.000 metros de altitud, pero que tienen muy fácil acceso.

Pero antes de subir es conveniente llegarse al pueblo de Neila para visitar la Casa del Parque de las Lagunas de Neila, ubicada en la antigua iglesia de San Miguel, donde podremos obtener todo tipo de información al respecto. Además el pueblo es muy bonito, con buenas casonas señoriales blasonadas, y el nacimiento del río Neila (o Najerilla desde que, un poco más abajo, entra en La Rioja), cuyas aguas brotan del interior de una cueva situada en una gran roca.

Desde el pueblo cogemos la carretera que sube a las lagunas, la cual finaliza en un parkin. Sobre un espectacular espolón rocoso veremos una garita de vigilancia que utilizan los guardas forestales. Junto a una barrera que impide seguir en coche por la pista forestal, tenemos un cartel explicativo con un croquis de la zona, y éste es el punto de partida de las distintas rutas que podemos hacer, unas más sencillas, como recorrer las distintas lagunas por cómodos caminos que las circundan, y otras más complicadas, como recorrer el circo por arriba para luego regresar a nivel del agua. Ésta última es la que describo aquí.

Nada más pasar la citada barrera, se coge el camino que sale a la izquierda, y que discurre sin apenas desniveles entre el pinar, y en un momento veremos las dos primeras lagunas, rodeadas (como todas lasdemás) de un entorno natural de gran belleza. Siguiendo, poco más adelante, veremos otra laguna a la derecha, y pasada la cual abandonamos el camino para tomar le empinada senda que se introduce en el pinar, ascendiendo en zig-zag hacia la cuerda.

Una vez alcanzada ésta, la seguimos hacia la derecha. Al principio tenemos vistas panorámicas de las lagunas que hemos recorrido, y según ganemos altura, empezaremos a vislumbrar las dos más grandes, Laguna Larga y Laguna Negra, separadas de las primeras por una alta morrena.

El curso de la cuerda nos conduce al vértice geodésico que señaliza el Pico Campiña, con sus 2.049 metros de altitud. Es difícil describir con palabras las vistas que desde aquí se tienen: hacia el norte, las montañas de la Sierra de la Demanda en su parte riojana, con el Pico San Lorenzo (2.271 metros) como cima más alta; hacia el oeste, el resto de la Sierra de la Demanda en su parte burgalesa; hacia el sur, las llanuras de esta misma provincia; y hacia el este, los Picos de Urbión en Soria, con el Pico Zarraquín (2.228 metros) como cúspide... Y bajo nuestros pies todo el complejo lagunar. ¡¡¡Maravilloso!!!

Desde el vértice geodésico continuamos por la cuerda, ya en descenso, teniendo en todo momento debajo las lagunas Larga y Negra. Al sobrepasar ésta, bajamos definitivamente hasta llegar a su orilla, donde cogemos el camino que la bordea, y que después hará lo propio con la Larga, viendo en todo momento las lagunas a nuestra derecha con el circo detrás, por cuya cuerda vinimos anteriormente.

Poco después de pasar la Larga encontramos otra laguna más a nuestra izquierda, y justo al lado un mirador sobre un cortado rocoso desde el que observamos, bajo unos impresionantes riscos, la preciosa Laguna de la Cascada, llamada así debido a que los desagües de las lagunas superiores hacen que se formen preciosas cascadas que van a parar a ella (en época de lluvias o nieves).

Siguiendo por el mismo camino llegamos al parkin donde anteriormente iniciamos la ruta. Tiene ésta unos 7 kilómetros en total, sin más dificultad que la subida a la cuerda, siendo el resto del recorrido muy cómodo. Es fácil y se disfruta de un entorno natural bellísimo.

Es todo. Saludos

EL RURAL

jueves, 11 de septiembre de 2014

Tryst

Titánica lid, subyugante. Contrito, enarbola su arma, la punta esmeralda al cenit. Inerme, anegada en lágrimas de sangre, aguarda su fin. Absortas las legiones, pactan tregua efímera. Mutismo absoluto. La hoja riela fatal sobre su enemiga. De súbito, ella profiere sollozando: “¡Hazlo ya!... Fui tuya… ya nada importa”. La réplica desgarra los corazones mortales: “¡No!”, espléndido, herético proclama, “¡Nunca lo haré! Así caído te amaré aunque el Infierno y el Empíreo extingan nuestro idilio… nuestras alas…”. Revelación Ahé.


MiA Y. Rziel

miércoles, 10 de septiembre de 2014

San Fermín

Más de seis meses tengo hecha reserva para el chupinazo del viernes seis, hasta el lunes nueve ¡Buen puente! Iré a ver a San Fermín. De este año no ha pasado. Soy estudiante…  y   ahorrador, un héroe vamos,  para estas fiestas que según profetizaron los mayas  pueden ser las últimas. Desde cientos de kilómetros de  distancia, seré  un meteorito más volando hacia Pamplona el próximo fin de semana.
Tengo aprendido el recorrido de Santo Domingo y la Estafeta por dos compañeros  de carrera. Me explico; de carrera de Derecho. Hermanos de los carniceros de la plaza; los “del delantal blanco”. Y ya me veo con mi camiseta de Kukuxumusu. Faltan seis días  pero no vivo. -Kiliki- Cara Vinagre, preside mi habitación. He conseguido su poster; el  ganador de este San Fermín. El muñeco se ve muy vasco… aunque su autor, sé que es muy manchego como yo. Desde su sonrisa de papel  me recuerda constantemente la cita, pero a mí no se me olvida.
Lo tengo todo en la cabeza. Me volveré  salvaje; sin tomar hierbas.   Reventaré, si es preciso. Iré a la precesión. A alguna “corrida”. Escucharé música, Riau, Riau. Conoceré comparsas. Ya soy de una  peña. Beberé Patxaran. Protagonizaré alguna foto erótica; para el concurso del año que viene,  ¡si vivimos!… Seguiré usos costumbres y horarios locales. Claro, todo esto  lo pienso hacer de viernes a lunes ¡Espero!  He pensado que… si me compro el kit de primeros auxilios, y hago buenos quites  en los encierros ¡Cómo no me va a echar un capotico San Fermín…!


Cala

Miedo, parálisis, rebeldía y victoria

Enredado me encuentro, perdido sin remedio en la tela de araña en la cual estoy, inmóvil para no delatarme, perdiendo fuerzas por el tiempo de inmovilidad, asustado pero no resignado. Pero yo no me suicidio, en la próxima ronda de la araña le salto a la prosoma y le clavo uno de sus propios colmillos que me había dejado para hacerle el trabajo sucio y morirá víctima de su propio veneno, después de desmembrarla y liberar a otras víctimas nos daremos un festín para reposar luego y a la mañana siguiente cazaremos a sus crías.
Finalmente las hormiguitas seremos libres.


El Coronel

martes, 9 de septiembre de 2014

La cama

Desde que me divorcié, mi cama se había vuelto más cómoda sin tropezarme con ninguna pierna o con algún codo que se introdujese en mi ojo. Pero hoy he dormido fatal. Un muelle del colchón se ha rebelado contra mi espalda. En cuanto el reloj marca las diez horas, decido perder el tiempo paseando por las calles de la ciudad. Necesito estirarme para que el esqueleto y los músculos vuelvan a su sitio.
En el escaparate de una tienda de muebles observo las últimas novedades. Las camas parecen confortables. Los precios asequibles, buenos detalles, buenos acabados, incluso se integra el conjunto con una mujer de carne y hueso bajo la colcha.
Leo el eslogan: "Ponga una cama con mujer en su vida y sea feliz. Dos por uno."
Traspaso la puerta hipnotizado por la oferta a pesar de mi reciente divorcio. Enseguida doy marcha atrás, por ningún lado aprecio entre las características que anuncian, el hecho de que las camas no sean carnívoras.


Eugenio Barragán Fuentes

lunes, 8 de septiembre de 2014

Si gano yo pago las primeras 7


Tenía demasiadas deudas, agobiado.  El día que este  infortunado dio con el billete ganador de la lotería, fue el mismo en el que un meteoro, a pesar de las peripecias de las naciones y de Bruce Willis, impactó la tierra destruyéndola suave y terriblemente.


Hualpen Suárez

La Mujer Pez

Juana tiene cada vez más cara de pez, no se explica por qué ni desde cuando, su piel ha comenzado a cubrirse de unos pequeños, casi imperceptibles relieves con reflejos plateados, son los reflejos de la realidad.
Lo mismo ocurre con  su andar cada vez más…marino. Le cuesta calzarse, atravesar la acera, subir a un autobús, ni que hablar a la hora de vestirse, la ropa le queda rara, no es que le sea grande ni pequeña, es como si no encajara en ella, por eso solo le apetece sumergirse desnuda, en la bañera de su casa. Al principio frecuentaba la piscina, pero luego empezó a notar esos bordes relevantes, ese aullido sordo deteniéndose en mueca en su boca al zambullirse y un extraño y dislocado movimiento de su espina  y dejó de acudir, por no llamar la atención.
Así las cosas, cada vez sale menos, sólo lo imprescindible para aprovisionarse o comprar el periódico  los viernes y domingos, más que nada  por las películas que traen en promoción.
Por otro lado está ese despertar húmedo, inundado, como recién  desembarcado de una chalupa vulnerada y frágil. Al principio creyó que era el sudor  de los eternos sofocos que la mojaban de pies a cabeza por las noches desde que la naturaleza y el amor le indicaron que podía jubilar parte de sus encantos. Es lo que tiene la edad, de pronto irrumpe ese ardor por cada poro, sin aviso ni permiso, pero no parece que sea eso.
Otra cosa es la sed, un ansia de beber y beber, sobre todo por los ojos, eso también es curioso: Juana tiene sed por los ojos, y es en ellos, alrededor de cada uno de ellos que esta mañana descubrió las primeras y plateadas escamillas, nueve en total contando la más incipiente, rodeando cada uno de sus desecados y entristecidos ojos. Juana no sabe que le pasa, se duerme sola y sola se despierta, empapada, flotando y cada vez más plateada.
Alguna noche sin embargo, de ningún modo todas, el enigma se descubre por un pálido y soñado momento: Juana llora y llora, copiosa, abundante, caudalosamente mientras duerme y nada sin cesar en sus lágrimas saladas.
Por suerte vive cerca del mar, aunque prefiere los ríos plateados de lágrimas dulces.


Ana María Vittone Chala
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La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.