jueves, 29 de marzo de 2012

Jueves, 29 de marzo de 2012


"El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen."

Anatole France



Novelista, ensayista y escritor francés, considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX.

Anatole France, pseudónimo de Anatole François Thibault, nació en el seno de una familia culta, de padres dueños de una librería. Estudió en la escuela Stanislas de París, aunque la mayor parte de su educación fue autodidacta, siendo desde muy joven un lector insaciable.

En los inicios de su carrera literaria se inclinó por la poesía parnasiana, aunque posteriormente se volcó a la prosa, brillando en su primer novela "El crimen de Silvestre Bonnard", en la que hace gala de su habilidad estilística, de sutil y mordaz ironía. En 1877, Anatole France se casó con Valerie Guérin de Sauville, divorciándose en 1893. En 1883, Anatole France se relacionó con Madame Arman de Caillavet, la mujer más importante de su vida que le sirvió de inspiración para muchos de sus libros y promocionó sus escritos ayudándose de sus amplias relaciones sociales. En este periodo se destacan las novelas "Historia contemporánea" (1887) y "Thaïs" (1890).

Participó activamente en el famoso affaire Dreyfuss, tomando partido Anatole France junto a otros intelectuales por la causa de Alfred Dreyfuss, militar de origen judío acusado injustamente de espionaje. Anatole France fue primero bibliotecario del Senado, y elegido integrante de la Academia francesa en 1896. Aunque pacifista, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), sus escritos tuvieron una fuerte connotación patriótica. En sus últimos trabajos, Anatole France se convirtió en defensor de causas humanitarias, mediante elocuentes defensas de los derechos civiles, de la educación popular y de los derechos de los trabajadores. En 1920 se casó con su ama de llaves, Emma Laprévotte y un año después le otorgaron el Premio Nobel de Literatura (1921).

miércoles, 28 de marzo de 2012

Diógenes tertuliano II


Isaías presenta. Con una dicción aún mejor que el paño de su americana, hace una introducción sobre la situación que ha llevado a este ayuntamiento de dieciséis vecinos a despedir a un diez por ciento de sus ciento treinta empleados, plantea el tema de debate y presenta a los tertulianos. Cuando me toca el turno, ojea una cuartilla en la que le han escrito mis datos.

-          Y, por último, Diógenes de Sirope, experto en contabilidad nacional y master por la Universidad de Alto Volta.

Yo estoy petrificado. Entre la parálisis facial que me producen los nervios y la costra de maquillaje con que me han enfoscado, no sé si seré capaz de vocalizar. Trato de corregirle el error del apellido.

-          Sinope, no sirope. Sirope es eso que se le pone a las tortitas…Y Alto Volta no sé donde está…

Me perdona la vida con la mirada. No le debe gustar que le corrijan.

-          Ya hablará usted cuando le dé la palabra.

Empieza su alegato en defensa de lo público María Antonia Catedrales.

-          Es evidente que se trata de una persecución contra los trabajadores, a los que se les va a privar de salarios ridículos que no van más allá de los tres mil euros para después privatizar la gestión.

A continuación, interviene el ex-president Lentilla:

-          Es un ejemplo más de la falta de respeto por los hechos diferenciales que manifiestan desde el gobierno central.

Gutiérrez Los Cantos le interrumpe.

-          Es otra de los membrillos que gestionan la Casa de Su Majestad el Rey y de algún Ministro, que es un tronchavigas…

La modelo berrea algo sobre la Pasarela Pinrreles y la anorexia en los tractoristas del medio rural, gesticulando con tanto ímpetu que se le sale una teta por el escote. Si no fuera por el encofrado que me atenaza la mandíbula, me habría quedado boquiabierto. La interrumpe a su vez Fistro:

-          ¡Que ordinariez! ¡Tápate las aldabas y no ofendas al buen gusto!

Vociferan todos a la vez, sin que Isaías modere nada. Yo ya no sé de que habla cada uno, y ellos tampoco, me parece. El público aplaude a las órdenes del regidor, me imagino que los varones ante la exhibición mamaria de la jamona y las señoras por la prestancia de Isaías. Aunque da igual: cada contertulio degusta los aplausos como propios.

Como se va acabando el tiempo, y no he dicho ni Pamplona, el director le debe dar orden a Isaías para que haga callar a los vocingleros y me formule alguna cuestión. Cinco minutos tarda en que se callen, y no del todo, que siguen rezongando por lo bajinis.

-          Señor Sirope… ¿Cómo ve, desde su posición como experto económico, el hecho de que la deuda de Matalascornejas represente un setecientos mil por ciento de su PIB y que su déficit se sitúe el un cuatrocientos mil por ciento?

-         Sinope, Sinope...Con ene de nabo. Hombre, pues...

En que hora he dicho nada. La periodista me califica de fascista, retrógrado y cavernícola. Lentilla dice que soy un ejemplo de la dictadura del centro hacia los periféricos. La modelo se incorpora para llamarme sátiro sexista y se le salen los dos melones esta vez. Gutiérrez Los Cantos me impreca al grito de “prevaricador y enemigo de los liberales” y Fistro me espeta, con cara de ir a vomitar:

-          Si no me dieses tanto asco, te insultaría.

Con una sonrisa de oreja a oreja, Isaías anuncia que vamos a publicidad. Yo estoy aterrorizado. Pero en cuanto se apaga el pilotito rojo, todos se dirigen a mí.

-          Has estado fantástico- dice la señora Catedrales - introduciendo un giro inesperado al debate.
-          Tienes seny, sentido común, nen- me dice Lentilla.
-          Eres muy mono- dice la modelo, mientras se mete las dos mamellas en el interior de las copas del sujetador.
-          Un auténtico demócrata- me comenta Gutiérrez.
-          Pues a mí me produces náuseas- añade Fistro- y eso no lo consigue todo el mundo. Tú sí que das ganas de devolver…

Y me da un abrazo.

El segurata se ha pegado un carrerón intentando pillarme, pero hasta con los dos kilos de sobrepeso que me supone la jeta momificada, por salir de aquel infierno a mí me pueden echar hasta galgos, que no me cogen. Sólo lo siento por el bocadillo. Bueno, y porque, de seguir la cosa así, la modelo lo mismo había enseñado hasta el fafarique.

martes, 27 de marzo de 2012

Martes, 27 de marzo de 2012


He tenido éxito en la vida. Ahora intento hacer de mi vida un éxito

Brigitte Bardot.


Considerada como un mito erótico de los 50 y 60 y más conocida como BB, su belleza y sensualidad comenzaron a mostrarse en la adolescencia, etapa en la que apareció por primera vez en el cine, con 18 años en la película Le trot normand. En 1952 se casó con el primero de sus cuatro maridos, el director de cine Roger Vadim. Una de las películas dirigidas por su primer marido, Et Dieu…créa la femme  la lanzaría a la fama de la mano de Jean Louis Trintignan, con una escena bailando descalza sobre una mesa que  considerada como una de las más eróticas de la historia del cine.
En 1954 realizó su primera película en los Estados Unidos, Un acte d'amour, coprotagonizada por Kirk Douglas. En 1965 se representó a sí misma en la película Dear Brigitte con James Stewart. Sin embargo, debido a lo limitado de su inglés, la actriz fue doblada en muchas de sus películas.

En 1974 anunció su retirada de las pantallas, tras haber protagonizado cerca de 50 películas y grabado varios discos.

A partir de entonces, Bardot se ha dedicado a la promoción de los derechos de los animales. En 1976 creó la Fundación Brigitte Bardot para la protección de los animales en peligro y en 2010 fue propuesta como candidata a la Presidencia de Francia por el partido Alianza Ecologista Independiente.

lunes, 26 de marzo de 2012

Diógenes tertuliano I

Las desgracias nunca vienen solas, ya lo decía nosequién. Tengo pruebas.

Mientras me tramitan el reingreso en la administración, me voy buscando la vida con trabajillos que me van saliendo. He servido copas en un bar, he buzoneado, he pasado apuntes a máquina…Más que por el dinero, es por sentirme activo, la verdad. Ayer el bueno de Rick me dijo que en el debate televisivo “59 Rebuznos. El Dewater” necesitaban público, que te dan 30 eurillos y un bocata. Como no tengo nada que hacer, me presento en los estudios a primera hora y me colocan en la silla de pasillo más próxima a la mesa de los tertulianos. La señora que se sienta a mi lado intenta pegar la hebra o es funcionaria del padrón o una detective contratada por mi mujer, porque en quince minutos ya me ha sometido a un tercer grado. Ante lo parco de mis respuestas, opta por darle a la húmeda con la de su izquierda. Respiro. Le pregunto a la azafata por el bocadillo sin obtener por respuesta más que una mirada lánguida.

El debate de esta noche versa sobre “Las medidas de ajuste en el Ayuntamiento de Matalascornejas de Abajo”. ¡Tócate los pies! .Van llegando los intervinientes: el escritor Fistro Quejido, la periodista María Antonia Catedrales, el ex-presidente Lentilla, el director del diario “La Obcecación”, Sr. Gutiérrez Los Cantos, y una modelo que no se como se llama pero que va enseñando todo el género por la parte de arriba, por la parte de abajo y por todas partes. Modera el debate el prestigioso presentador Isaías Plás, con su traje impoluto de corte británico.

Se produce un cierto revuelo. Deben ser los nervios del directo. O no. La señora que se sienta detrás de mí, que tiene pinta de cotilla, le dice a la de al lado:

-          Es que no se ha presentado “El Niño de Matalascornejas”, un matador de toros que es de ese pueblo y estaba invitado a la tertulia.

El presentador y el regidor se muestran francamente nerviosos, y los gritos que les dan por el pinganillo se oyen hasta en la cuarta fila de asientos. En un momento dado, a falta de cinco minutos para entrar en directo, el regidor vocea:

-          A ver, atención… ¿Alguien de aquí es de Matalascornejas o algún municipio cercano?

No contesta nadie.

-          ¿Hay algún economista en la sala?

Silencio en el plató.

-          ¿Alguien sabe de cuentas?

La maldita lechuza levanta la mano. La miro. No tiene pinta de trabajar en un banco.

-          Este señor es contable…

Y me señala con el dedo. Me cago en su estirpe. ¡Será chivata la tía! Si lo llego a saber le digo que soy albañil…El regidor se lanza a por mí.

-          Necesitamos que ocupe la silla vacía en la mesa de ponentes. Nos ha fallado un contertulio.

Yo debo de tener cara de pánico y no soy capaz de articular palabra. Isaías Plás se me acerca, para aumentar la presión, y, sin haber dicho ni que sí ni que no, una maquilladora me está rebozando la cara en polvos, que parezco un mulato, me colocan una corbata que debía formar parte del vestuario de Torrebruno y me sientan en la silla. Encienden unos focos que casi me dejan ciego, una luz roja empieza a pestañear y alguien grita:

-          ¡Estamos en el aire!
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La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.