jueves, 9 de enero de 2014

La fuga

Esperé. Insomne, más despierto que nunca. Permití a la noche florecer.
Disipada la luz avancé en silencio, mi plan: huir, a costa de la vida si es preciso.
Hice un paneo ligero. Un aroma enrarecía el aire, ansiedad, puede que miedo. Sabiéndome fuera de la vista del encerrador y sin un carcelero que truncase el camino, recordé lo tantas veces planeado: correría al túnel y de ahí hasta donde el aliento lo permitiese. Me lancé en la más endemoniada de las carreras, salté al túnel y  de allí al intrincado camino circular y corrí con todas las fuerzas bajando la cabeza en un reflejo instintivo, casi aerodinámico,  hasta quedar en la posición de un proyectil. Poseso de  esa furia y ya sin energías, caí extenuado, con la respiración enloquecida. Abrí los ojos. Fue el terror: tras la fuga ocurría lo imposible, la cama, la celda y la cárcel me seguían.
Aterrado me levanté, presa de indecibles temores, corrí, nuevamente. Sucumbí de nuevo, no daba crédito a mis ojos: sin importar cuánto corriese, cama, celda y encierro me seguían.
Confuso, desesperado, me di a la fuga una y otra vez, a lo largo de la noche. Caí, rendido, agotado. Agonizante no abrí los ojos para no ver (cama, celda y encierro seguían allí).
Una luz, todopoderosa, se encendió iluminándolo todo. Corrí de nuevo. Se oyó potente la monstruosa voz del encerrador:
“Amor, ven a ver: la ardilla ya descubrió para qué sirve la ruedita”.


Carlos Gato Martínez

domingo, 5 de enero de 2014

Reyes Magos S.A.

Es cierto, vienen los Reyes Magos (en adelante RR.MM.).
Pero como decía un chiste, “cómo ha cambiado el cuento”.
Para empezar, ya no vienen de oriente, sino que siguen una planificación para la gira mundial cuya gestión está subcontratada a una empresa de organización de eventos. De modo que en función del planning pueden venir de oriente, de Miami o de las Islas Caymán.
El medio de transporte también ha sufrido modificaciones. Los tradicionales camellos debieron ser sustituidos, porque una unión de ONG’s defensora de la fauna interpuso una demanda contra la franquicia “RR.MM. S.A.” por maltrato animal. De ese modo, los RR.MM. tuvieron que buscar un nuevo medio de locomoción. Aceptaron una oferta de patrocinio de Harley-Davidson, y cada uno lleva un modelo diferente (gasolina incluida). Uno de ellos, además, tiene un acuerdo personal para poder ir en un quad cuando le parezca oportuno.
Tampoco hay Cartero Real, ahora tienen un Community Manager que les gestiona todo el marketing, merchandising y comunicación, la cuenta de twitter (@RRMMsa), y las de Facebook, y Linkedin. Como el correo postal está prácticamente extinguido, las peticiones se hacen a través de las mencionadas redes sociales, por whatsapp, line o similares; también hay una línea de atención telefónica (902)Cada niño puede realizar su carta personalizada, y comunicarse además a su Rey Mago favorito, porque tienen cuentas independientes, @Mlxor; @Gazpr; @Balta, que ellos mismos gestionan desde sus smartphones y tablets. Pero los pedidos se hacen a través de una dirección de correo electrónico única (micesta@rrmm.com).
Los regalos también van sufriendo las adaptaciones lógicas de la época que vivimos; los RR.MM. no intervienen en lo que los niños piden. Eso sí, la opción “carbón”, ha sido desechada por obsoleta, y ha sido sustituida por “basura nuclear”, más acorde a nuestros tiempos.
Sensible a algunas reivindicaciones, “RR.MM. S.A.” ha abierto un proceso de casting para la posible incorporación de una Reina Maga en próximas ediciones del evento. Asimismo, los pajes (y pajas…, o pajesas) de plantilla sufrieron un E.R.E. y actualmente los proporciona una agencia de azafatas que lleva la contrata de este servicio, y tienen que cumplir unos requisitos físicos mínimos.
La denominación de “Reyes Magos” también está sufriendo un proceso de auditoría, ante la pérdida de popularidad que pudiera granjearles ante sectores antimonárquicos. En caso de un informe negativo se estudiarían otras denominaciones, de corte más moderno, como “CoolSeniors”, o “Brokers Magos”.
Y de dejarles polvorones, y una copita de anís, nada. Ahora prefieren un gintonicpremium.
Por otra parte, toda la indumentaria de los RR.MM. y su equipo está también patrocinada, y tienen un acuerdo de esponsorización que incluye publicidad en las túnicas; además, cuando salen saludando en los medios de comunicación, deben lucir siempre un reloj de la marca que les paga.
Es decir, que los tiempos han cambiado un poco, aunque el espíritu, como todos bien sabemos, sigue siendo el mismo de siempre. Si han sido buenos, que les traigan muchas cosas. Y si han sido malos, pues también, y que les quiten lo bailado.
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La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.