domingo, 14 de julio de 2019

ZAMORA: ALISTE 2/3

     Nuestra siguiente parada es uno de los pueblos más conocidos de la comarca como es Bercianos de Aliste, famoso por su procesión de Viernes Santo con su Cristo de brazos articulados y los cofrades vistiendo sus mortajas. Abundan aquí los tejados de pizarra en sus estrechas calles que bajan en cuesta hasta el río Aliste, cuyo entorno es realmente bello con su margen izquierda llena de verdes praderas y la derecha cubierta de vegetación ribereña. Si cruzamos el puente para pasar a la otra orilla y subimos a unos riscos que hay enfrente, tendremos bonitas vistas de todo el casco urbano y un buen tramo de río.

     En Riofrío de Aliste podemos visitar el Museo de los Carochos, que hace referencia a una fiesta propia de este pueblo que se celebra en enero, consistente en una especie de ronda con cantos populares que recorre las calles, protagonizada por mozos vestidos con trajes tradicionales.

     Tábara nos recibe con la iglesia románica de Santa María, declarada Bien de Interés Cultural, con galería porticada y una excelente torre con profusión de vanos de distintos tamaños cerrados por arcos de medio punto. La arquitectura de la localidad destaca por la piedra rojiza de sus construcciones, material del que también está hecha la iglesia de la Asunción, con su espadaña, blasón y porche porticado, situada en la Plaza Mayor, la cual es de gran tamaño, con una amplia zona ajardinada en el centro y de la que igualmente forma parte el ayuntamiento.

     Tras un buen trecho de carretera, vamos a salirnos ahora levemente de Aliste, donde volveremos de nuevo más tarde, para pasar al otro lado de la A-52, autovía de Benavente a las Rías Bajas, y recorrer el valle del río Negro, donde nuestra primera parada es Muelas de los Caballeros.

     Nos ofrece este pueblo una estupenda colección de casas de piedra con balcones corridos, con la particularidad de que éstos tienen unas balaustradas de madera con diversidad de formas de todo tipo, desde motivos geométricos hasta floridos. Otros balcones son totalmente cerrados, en un guiño a la cercana arquitectura de Aliste. Pasear por estas calles es un auténtico placer, con el aliciente de no saber cómo será el siguiente balcón que veamos, ya que no hay dos iguales, por lo que la curiosidad se apodera de nosotros.

     En el cercano pueblo de Donado está el Santuario de la Virgen de la Peregrina, magnífico templo coronado por dos pequeñas torres gemelas unidas por su base por una llamativa balaustrada de piedra.

     A las afueras de Lanseros, junto a la ermita de San Roque, veremos el cartel de la "Ruta de los Molinos", que recorre la margen derecha del río Negro en un entorno de ribera bellísimo, pasando por los restos de un gran número de antiguos molinos que funcionaron antaño aprovechando su considerable caudal.

     En Sejas de Sanabria tenemos una preciosa iglesia de buenos sillares, tejado reciente, porche con columnas de piedra y zaguán, espadaña con acceso por escalera exterior (algo muy común por la zona), y un elemento curioso, situado en una esquina del ábside, como es una escultura de piedra que parece representar una cabra o animal parecido que lleva encima de su lomo una cruz. No pude ver el interior del templo, pero al parecer tiene un buen artesonado y retablo. Decir también que por Sejas pasa la "Ruta de los Molinos" que empieza en Lanseros.



Tábara


Rio Negro a su paso por Lanseros




     SALUDOS

EL RURAL

... / ...

domingo, 7 de julio de 2019

ZAMORA: ALISTE 1/3

     Recorremos en esta ocasión la comarca de Aliste, en el noroeste de la provincia de Zamora, la cual linda al Norte con la comarca de Sanabria, de la que ya hablamos hace algún tiempo, al Este con la llamada Tierra de Alba, que tiene su límite en el río Esla en su tramo final antes de desembocar en el Duero, al Sur con la comarca de Sayago y al Oeste con Portugal.

     Se trata de una zona en general de suaves ondulaciones salpicadas de bosque de roble, encina y pino, salvo por la zona de la Sierra de la Culebra que es más montañosa. Sus abundantes ríos y arroyos hacen que la vegetación de ribera también sea frecuente. Entre su numerosa fauna destacan los cérvidos y los jabalíes, además de una de las poblaciones de lobo más importantes de toda la Península Ibérica.

     La oferta hostelera es abundante entre hoteles, hostales y casas rurales, distribuidos por distintos pueblos, al igual que en lo que a restaurantes se refiere, en los que podemos degustar la variada gastronomía zamorana, con el chuletón de Aliste como plato estrella de la zona.

     Si partimos de la ciudad de Zamora, cogemos la carretera N-122 dirección Alcañices, hasta desviarnos para hacer nuestra primera parada cerca de la localidad de Pino de Oro y ver los llamados "Arribes Zamoranos", el cañón por el que discurre el río Duero en su tramo fronterizo con Portugal o cercano al mismo, y de cuya prolongación, ya en Salamanca, tuvimos ocasión de hablar en este blog en el pasado.

     Una buena vista del mismo la tenemos entre Pino de Oro y Villadepera, junto a un espectacular puente de hierro que cruza el Duero, y también en el cercano Salto de Castro, una presa con central hidroeléctrica. Próximo a ésta se encuentra Brandilanes, un tranquilo pueblecito salpicado de huertas, con una iglesia que posee un bonito porche sostenido por dos columnas de piedra apoyadas a su vez en un zaguán.

   La "capital" de Aliste es Alcañices, la localidad más grande y poblada, donde nos recibe el Santuario de Nuestra Señora de la Salud, patrona de la comarca, en cuyo interior podemos admirar sus bóvedas recargadas de nervios. En la parte alta del casco urbano destaca la iglesia parroquial, con un porche conformado por dos enormes arcos de medio punto, y la Torre del Reloj, que pertenecía a la antigua muralla, y que tiene la curiosidad de estar construida con medio cuerpo de sillería y medio de mampostería.

     En Alcañices también empezamos a ver lo que es la arquitectura popular alistana: casas de dos alturas construidas de piedra clara mezclada con el oscuro de la pizarra, en una curiosa combinación, con balcón corrido en la planta alta de una madera oscura que también se emplea en los marcos de puertas y ventanas. Frecuentemente el balcón no lleva balaustrada, siendo totalmente cerrado, y en algunos pueblos la pizarra también se usa en el tejado en forma de lajas.

     En Rabanales destaca la plaza, de la que forma parte la iglesia con su torre de coronamiento piramidal, el arreglado ayuntamiento y un bonito cruceiro ajardinado.

     Tras pasar por Grisuela, por cuyos alrededores se puede hacer una ruta de senderismo que recorre varias fuentes, llegamos a San Vitero, otra de las localidades de mayor población (sin ser demasiada). A las afueras por el lado de poniente hay una gran extensión de robledales por los que se puede pasear por diversos caminos y sendas, y ya en el casco urbano, pegado a una pared de la iglesia, hay un curioso toro de piedra muy antiguo, y saliendo hacia el norte destaca la ermita del Cristo del Campo, de grandes dimensiones y alta espadaña, junto a la que se celebra por marzo una importante feria de ganado.

     Tras pasar por Villarino de Cebal, llegamos a un cruce donde hay una gran cruz blanca de varios metros de altura. A unos 100 metros de ésta tenemos un arreglado mirador con merenderos desde el que hay unas hermosas panorámicas de esta zona de Aliste, con la localidad de Palazuelo de las Cuevas a nuestros pies.


Mirador en Palazuelo de las Cuevas



Casa típica alistana



     SALUDOS

EL RURAL

... / ...

domingo, 9 de junio de 2019

LOS SENDEROS DE CUENCA 3/3

     GR 66 SENDERO ORIENTAL DE CASTILLA LA MANCHA: de este sendero vamos a hacer dos tramos que parten ambos de la Plaza Mayor. Insisto en que, como en todos los demás, están perfectamente señalizados, sin dar lugar a perderse o despistarse.

     PLAZA MAYOR-CERRO DE SAN CRISTÓBAL: lineal de 2 kmts. más luego el regreso. Partimos de la bonita Plaza Mayor cogiendo la calle Severo Catalina primero y calle Los Arcos después, siendo ésta en escalera de bajada entre arcos abiertos en las rocas, y que nos lleva hasta la ermita de las Angustias. Desde aquí subimos primero en rampa y luego en escalera hasta la muralla (tramo que ya hicimos de bajada en la ruta SL-CU 10), para tomar ahora la calle Larga, que recorre el Barrio del Castillo hasta llegar a un desvío (siempre bien señalizado) donde tomamos una empinada senda que sube en zig zag hasta el Mirador del Rey, dotado de bancos y delimitado por una barandilla circular de madera. Las vistas desde aquí son extraordinarias: de frente, la ciudad vieja de Cuenca, la moderna y las sierras que se extienden por el Sur; hacia la derecha, varios kilómetros de la hoz del Júcar y sierras a poniente; y hacia la izquierda, gran tramo de la hoz del Huécar y sierras hacia el Este.

     Podemos seguir subiendo hasta la cima del Cerro San Cristóbal, pero nos encontraremos con que está lleno de antenas y dependencias de compañías de telefonía que nos impedirán tener mejores vistas que desde el Mirador del Rey.

     Tras bajar por el mismo camino, al llegar a la muralla podemos volver hacia la Plaza Mayor pasando de nuevo por la ermita de las Angustias, o bien ir más recto pasando bajo el arco de aquélla y bajando por las calles Trabuco y San Pedro.

     PLAZA MAYOR- MIRADORES DEL RINCÓN SECO Y DEL CERRO DEL SOCORRO: salimos de la Plaza Mayor bordeando la catedral por las calles Obispo Valero y Canónigos, hasta llegar al puente de San Pablo, cuya estructura de hierro nos traslada al otro lado de la hoz del Huécar. Desde aquí tenemos una de las estampas más famosas de Cuenca, con vistas de las casas colgadas y toda esta parte de la ciudad vieja encima de los roquedos de la hoz.

   Continuamos nuestra marcha siguiendo las indicaciones, pasamos por la puerta del Parador de Turismo hasta que, un poco más adelante, llegamos a una bifurcación bien señalizada (como siempre). Tomamos la senda de la izquierda, que discurre entre vegetación frondosa, con buenas vistas de la hoz del Huécar y, poco después de pasar por una fuente con buen pilón, nos salimos del GR 66 para tomar una senda que en breve subida por entre las rocas nos deja en el Mirador del Rincón Seco, después de unos 2,5 kmts. desde el inicio en la Plaza Mayor. Se trata de un mirador de piedra a distintos niveles con barandillas de madera y bancos, que nos ofrece bellísimas y amplias panorámicas de la hoz, con la ciudad de Cuenca al fondo.

     Regresando por la misma senda hasta la bifurcación, tomamos ahora hacia la izquierda para subir al Mirador del Socorro. Poco más adelante el camino se convierte en vereda, y a partir de aquí entramos en una zona espectacular, junto a enormes y verticales paredones rocosos donde es frecuente ver a gente practicando la escalada. Después llegamos a una pequeña zona de descanso con bancos, desde donde parte una escalera que asciende entre las rocas, y cuya prolongación es una rampa en zig zag que recorre un Vía Crucis de piedra que gana altura hasta llegar a la cima del Cerro del Socorro, en una subida de un kilómetro aproximadamente desde la bifurcación.

     Aquí nos encontramos el monumento al Sagrado Corazón, cuya imagen corona una altísima peana de piedra. Al lado, un alargado mirador protegido por una barandilla de madera nos ofrece unas maravillosas vistas de toda la ciudad de Cuenca, el casco viejo justo debajo, la hoz del Huécar, parte de la del Júcar, el Cerro San Cristóbal, las sierras de alrededor... Se podría decir que desde aquí se ve una buena parte de la provincia.

     Antes de bajar por el mismo camino hasta la Plaza Mayor, nos quedamos aquí disfrutando de estas increíbles vistas para poner punto y final a estos preciosos paseos por los alrededores de Cuenca. Por cierto, que este Mirador del Socorro está orientado hacia el Oeste. ¿Qué tal si nos quedamos a ver la puesta de sol...?





Cerro del Socorro



     SALUDOS

EL RURAL

domingo, 2 de junio de 2019

LOS SENDEROS DE CUENCA 2/3

     SL-CU 11 SENDERO DE LA HOZ DEL RÍO JÚCAR: circular de unos 7 kmts. que empezamos también en el Recreo Peral. Justo enfrente, al otro lado de la carretera, parte el llamado Camino de San Julián, cuyo primer tramo es un zig zag que va ganando altura hasta llegar al Mirador de Cuenca, con bellas vistas de la ciudad vieja.

     A partir de aquí la senda mantiene la altura, alternando pequeñas subidas y bajadas, discurriendo por encima de los acantilados, con el río Júcar y sus arboledas debajo. En tramos peligrosos el camino está dotado de barandillas protectoras de madera y, desde un punto determinado, nos acompañará un
Vía Crucis de altas cruces de hierro hasta llegar a la ermita de San Julián, patrón de Cuenca, escondida en un denso pinar junto a la cueva donde oraba el santo. El templo, pequeño pero bien arreglado, se rodea de distintas dependencias de los romeros y zonas ajardinadas, merenderos y fuentes.

     Siguiendo la senda, a pocos metros de la ermita, bajo una gran cruz blanca, veremos los miradores de San Julián y San Lesmes, ubicados sobre espectaculares salientes rocosos a distintas alturas sobre el acantilado, con hermosas vistas de la hoz.

     Tras bajar de los miradores por una escalera que sortea los cortados, llegamos a la orilla del Júcar, para seguir aguas arriba por un carril peatonal paralelo a la carretera, durante unos 700 mts., hasta llegar a la bonita y tranquila Presa de las Grajas, la cual cruzaremos por el puentecillo para coger el camino que, por la margen izquierda del río, nos conduce de nuevo hacia la ciudad. Primero, bajo altos y verticales paredones rocosos y vegetación de ribera. Luego veremos al otro lado la cruz blanca y los miradores, el pinar donde está la ermita y toda la parte contraria de la hoz que recorrimos anteriormente por el Camino de San Julián. Después, en una zona en la que la hoz se abre bastante, llegaremos al paraje llamado San Juan de la Rivera, una extensa pradera con merenderos junto al río rodeada de choperas.

   En este punto tenemos dos opciones: seguir el camino, llano, recto, junto al río, hasta el Recreo Peral; o bien seguir las indicaciones de la ruta, que aquí nos separa del río para hacer el resto del recorrido por las medianías de la hoz.

     Si hemos elegido esta última, la senda toma forma de escalera con barandillas de madera que sube en zig zag hasta llegar justo debajo de las rocas donde, desde esta altura, tenemos bellas vistas panorámicas de toda la hoz.

     La vereda discurre más o menos llana, atravesando manchas de pinar, y desde un punto determinado veremos allá abajo una presilla en el río en la que hay una piscina natural muy arreglada, siendo parte de ella una playa de arena, con merenderos y restaurante.

     Seguimos la marcha, siempre con buenas vistas, vislumbrando ya la ciudad vieja de Cuenca, a la que nos vamos acercando poco a poco hasta llegar a la ermita de las Angustias y la bajada al Recreo Peral, donde habíamos empezado.








     SALUDOS

EL RURAL

... / ...

domingo, 26 de mayo de 2019

LOS SENDEROS DE CUENCA 1/3

     Hoy vamos a calzarnos las botas de trekking para hacer un poco de senderismo por los alrededores de la ciudad de Cuenca, recorriendo varias sendas que están perfectamente señalizadas, que no ofrecen mayor dificultad como no sea alguna pequeña cuesta, y cuyas distancias son bastante asequibles. Algunas de ellas nos permitirán conocer a fondo las dos hoces que confluyen en Cuenca, la del río Júcar y la del Huécar, por las que andaremos en todos sus niveles, tanto por el fondo, como por medianías, como por zonas altas. Otras sendas nos conducirán a distintos miradores ubicados en varios cerros y zonas altas cercanas, donde disfrutaremos de hermosas panorámicas.


      Si queremos hacer todos los senderos que vamos a describir, necesitaríamos permanecer en Cuenca dos días para una persona de condición física media, aunque los habrá que sean capaces de hacerlos todos en un solo día y otros tendrán que emplear más. Cada cual, según cómo se lo quiera tomar, haciendo todos los senderos o solo parte, que se lo organice como crea conveniente. Lo importante es hacer ejercicio y al tiempo disfrutar de la naturaleza.

     Para orientarnos e informarnos tenemos carteles por distintos puntos del casco viejo con la cabecera "Cuenca, Flor de Senderos", donde encontraremos todos los detalles necesarios antes de echarnos a andar. También en las oficinas de turismo nos proporcionarán el folleto.

     SL-CU 10 SENDERO PERIFÉRICO DE LAS HOCES DE CUENCA: circular de 4 kmts. que podemos empezar, por ejemplo, en el Recreo Peral, un área recreativa con parkin en la Hoz del Júcar bajo el casco histórico.

     Avanzamos por el camino peatonal que recorre la margen izquierda del Júcar en el sentido de las aguas, bajo enormes paredones rocosos. Pasaremos junto a un pequeño arroyo cuyas aguas salen de una cueva y que bajan en sucesivas cascadas antes de llegar a aquél. Después entramos en una pasarela de madera adosada a la roca hasta llegar a la Junta de los Ríos, donde el Huécar desemboca en el Júcar.

     A partir de aquí, ya en plena ciudad, seguimos el curso del Huécar, pasando por varios puentes y parques hasta llegar al auditorio donde, al cruzar a la otra orilla, siempre siguiendo las indicaciones, veremos junto al puente un espectacular manantial que surge de la roca vertiendo sobre el río.

     Entramos aquí en plena hoz del Huécar, pasaremos justo por debajo de las Casas Colgadas y del puente de San Pablo, para luego abandonar el asfalto y seguir por una sendita de tierra que, entre subidas y bajadas, nos lleva por la ladera bajo la ciudad vieja y por encima del río, y que irá ganando altura hasta llegar al Mirador del Castillo, donde tenemos espectaculares vistas.

     Al lado del mirador se encuentra un tramo de muralla bien conservado, con un arco de entrada a la ciudad vieja y subida al adarve, con vistas de la hoz del Júcar por un lado y de la hoz del Huécar por el otro.

     Junto a la muralla, una escalera baja, de nuevo en la hoz del Júcar, hacia la ermita de la Virgen de las Angustias, de gran devoción en la ciudad y comarca, con hermosa portada, ubicada en una bonita plazuela bajo los cortados rocosos.

     Después, bajando un poco más, llegamos al río y al Recreo Peral, donde habíamos iniciado la ruta.



Manantial en la Hoz del Huécar


Vista de Cuenca desde la Hoz del Huécar


     SALUDOS

EL RURAL

... / ...

jueves, 21 de febrero de 2019

VI Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”

La situación es grave: en las radios solo suena reggaetón, el libro de moda es una inquietante autobiografía onanista y los talent shows empantanan (más) la televisión. Ante la actualidad crispada, llena de juicios y elecciones, preferimos los vicios y erecciones. Y el calentamiento global. Por ello, una vez más, LA SIGUIENTE LA PAGO YO convoca el VI Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”, con arreglo a las siguientes bases:
1. El relato hiperbreve ma non troppo es un género literario creado por LA SIGUIENTE LA PAGO YO, y que sigue pisando fuerte y creciendo con salud, la criatura. Por el interés del asunto, repetimos “Relatos Hiperbreves”, no “Relatores Hiperbreves”. Por si las flies.
2. Podrá participar en este Concurso todo aquel ser humano con 18 años cumplidos el día en que se cierre el plazo de presentación de relatos. No hay restricciones de sexo (cuanto más, mejor), nacionalidad (se puede ser hasta apátrida) o tamaño (de lo que sea). En caso de no ser humano, rogamos se abstengan de enredar.
3. Los relatos participantes han de ser hiperbreves ma non troppo. O sea, con una extensión máxima de 33 líneas. Pueden ser menos, pero no más, y han de estar escritos en español. Y sin faltas de ortografía. El relato debe escribirse en un formato editable (Microsoft Word o similar; ni imágenes ni pdf). Nos encantaría recibir manuscritos, pero no nos vemos con fuerzas para descifrar las caligrafías en esta sociedad donde ya nadie escribe, salvo en la mensajería instantánea en la que no existen los acentos ni las palabras esdrújulas. Las 33 líneas deben ser así:
   a.Tipo de letra Times New Roman, tamaño 12, color negro sobre fondo blanco.
   b. Márgenes de la página de 2,5 cm. Todos los márgenes, superior, inferior y laterales.
   c. Interlineado como nosotros, sencillo.
No vale ampliar los márgenes, poner la letra más pequeña o trucos parecidos. Los relatos que no cumplan esas normas serán lamentablemente descartados. Si es preciso, con la colaboración de Chuck Norris.
4. Los relatos deben ser originales e inéditos, no publicados previamente en ningún medio, ni escrito ni audiovisual ni virtual. Los relatos (todos, los premiados y los no premiados) son propiedad exclusiva de sus autores, y LA SIGUIENTE LA PAGO YO no conservará ningún derecho sobre ellos. Ah, y tampoco se pueden presentar relatos que estén presentados a la vez en otros concursos. Cada participante puede presentar un único relato.
5. El tema de los relatos será como querían ser Los Chichos, es decir, libre. Que trate de lo que ustedes quieran. Eso sí, no se aceptarán textos con contenido discriminatorio, racista, machista, xenófobo, homófobo, o insultante. No nos gusta nada. Tampoco nos gusta el brócoli, pero eso es otro tema.
6. Los relatos constarán de tres elementos: el título, el relato en sí mismo, y un pseudónimo como firma. El título y el pseudónimo no cuentan como líneas, pero son obligatorios. Por llevar un orden, vamos.
7. Los relatos se enviarán por correo electrónico. Atentos: el relato se enviará en UN solo mensaje de correo electrónico, que llevará DOS ficheros adjuntos. El PRIMER fichero contendrá el relato (con las características que les hemos dicho antes), y llevará como nombre el TÍTULO del mismo. El SEGUNDO fichero contendrá los datos personales del autor (título del relato, pseudónimo, nombre y apellidos, lugar de residencia, teléfono de contacto, correo electrónico) y llevará como nombre el título del relato, más las palabras “datos personales”. La dirección a la que deben enviarse es hiperbreveslasiguientelapagoyo@gmail.com. En el asunto deberá figurar el texto “VI concurso de relatos hiperbreves ma non troppo”. Por favor, no nos envíen nada más, ni curriculum, ni méritos, ni fotos. Ni anagramas. Ni esquemas. Ni diagramas de flujo, por muy inspiradora que pudiera resultar la denominación.
8. Los relatos podrán enviarse hasta las 22:22 (hora peninsular española) del domingo, 30 de junio de 2019.
9. Los relatos concursantes podrán ser publicados en el blog "La siguiente la pago yo", que se lee en todo el mundo. En caso de que los autores no indiquen otra cosa, aparecerán firmados con el pseudónimo.
10. Vamos con los premios. El PRIMER PREMIO consistirá en un lector electrónico de libros, más un trofeo conmemorativo. Y el SEGUNDO y TERCER PREMIOS consistirán en sendos trofeos. Los premios no pueden canjearse por su valor en metálico. El concurso no podrá quedar como el Congreso de los Diputados en muchas sesiones, o sea, desierto, porque para eso no convocaríamos nada. Y no queremos dar sugerencias a la Presidenta de tan excelsa institución. O lo que sea.
11. El egregio y sagaz Jurado que conceda los premios estará integrado por los gestores del blog "La siguiente la pago yo", así como por seres humanos con prolongada experiencia literaria. El fallo se hará público el 30 de septiembre de 2019, a través del propio blog (http://lasiguientelapagoyo.blogspot.com/), así como facebook y twitter.
12. Los premios serán entregados en una simpática ceremonia, cuya fecha y lugar serán determinados cuando se publique el palmarés del concurso. Se leerán los relatos ganadores, y otros, si algún autor asistente lo desea, y entretanto, autores, Jurado, convocantes, simpatizantes y público en general podrán confraternizar con unas cervezas en ristre. Un clásico.
13. Por el hecho de participar, los autores aceptan de forma expresa estas bases. Cualquier incumplimiento de las mismas tendrá como consecuencia la exclusión del concurso y la animadversión de nuestros familiares.
14. No es obligatorio, pero sean nuestros followers, con perdón, y por favor.
Blog: http://lasiguientelapagoyo.blogspot.com/.
Facebook: La siguiente la pago yo.
Twitter: @Lasiguientelapa.
15. Leer y escribir son dos placeres. Disfrútenlos. No simultáneamente, que eso complica la cosa.

Madrid, España, 21 de febrero de 2019.

domingo, 21 de octubre de 2018

ATARDECER EN FINISTERRE 2/2


   Otro día decido también ir al cabo a ver la puesta de sol, pero voy a ir con más antelación, ya que esta vez no lo haré junto a la carretera, que es lo más rápido, sino por el Monte Facho, el alto que separa el pueblo del faro. Desde la parte alta del casco urbano sale una bonita senda ascendiente que discurre entre pinos y eucaliptos, que nos llevará hasta la cima, con sus 238 metros por encima del mar. Distintos conjuntos rocosos que encierran antiguas leyendas, nos sirven de miradores con maravillosas panorámicas hacia todos los lados. Desde aquí vemos con claridad que Finisterre es un istmo cuya parte más estrecha está donde se ubica el pueblo, con sus playas a dos mares: la playa de Langosteira hacia el interior, cuya línea litoral sigue hacia las rías de Corcubión, Muros-Noia y Arosa; y la playa de Mar da Fora que, como su nombre indica, da a mar abierto.

     Por debajo de la cima del Monte Facho vemos distintos caminos y sendas que recorren la zona, unos por entre los bosques y otros que bajan hacia los acantilados. También se encuentra cerca el yacimiento arqueológico de San Guillermo, antigua ermita con mirador.

   Y allá abajo veo la punta del cabo con su faro y sus aparcamientos, los cuales van llenándose ya de vehículos, señal de que la puesta de sol se acerca. Podría verla desde aquí, a mayor altura y con menos bullicio de gente, pero el hecho de contemplarla en el acantilado, junto al mar, rodeado de peregrinos, en el final del camino, en un lugar cargado de tanto simbolismo, me hace bajar hasta allí. Eso sí, me pondré en otra zona que me ofrezca una perspectiva distinta de la del otro día.

   Me sitúo en unas rocas desde las que el islote "O Centolo" quedará alineado con el lugar exacto del horizonte por donde se pone el sol. Además, por suerte, esta tarde hay unas nubes altas que presagian una combinación especial de colores. Y así es. Antes, durante y después de la puesta de sol se forma un hermoso mosaico de colores anaranjados y rojizos de distintas tonalidades reflejados en las nubes. ¡Cuánta belleza! Más esa calma que transmite el agradable sonido del mar, mientras la brisa marina azota suavemente mi rostro. Otra vez esa sensación de bienestar...

     Al día siguiente cojo el barco que lleva desde el puerto de Finisterre hasta el cabo para ver la puesta de sol desde el mar, bajo los acantilados del faro. Hay una ligera calima que se va acentuando cada vez más, contemplando esta vez un atardecer bajo un sol velado, que apenas se deja ver, con escaso colorido, pero envuelto en un encanto y misterio fascinantes. La naturaleza nos sorprende una vez más...




Playa Mar da Fora



Playa de la Langosteira



Puerto de Finisterre



SALUDOS

EL RURAL
Licencia Creative Commons
La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.