
La trama está conducida en capítulos muy cortos que hacen que la historia discurra con gran dinamismo y agilidad. Contiene muchos de los tópicos de la novela negra y de Galicia, pero en ningún momento molesta, y por ello, engancha desde el principio como cualquier obra de otros autores más consagrados en la esfera internacional. Tanto el inspector como su ayudante se hacen familiares desde el principio, y logran una intensa comunión con el lector.
La otra protagonista es la región de Vigo, donde se desarrolla, con una cuidada recreación y documentación. No todo iba a pasar en Suecia, ¿no? Y dentro del buen tono general, deja algunas pinceladas magistrales, como por ejemplo: “No se madura, sólo se envejece”.
100 % recomendable.
La playa de los ahogados – Domingo Villar
Debolsillo, 2011 – 448 páginas
¡Qué gallego!. No como otros.
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