domingo, 16 de julio de 2023

Francisco Ibáñez, genio entre genios

El mundo es hoy un lugar más triste con la marcha de Francisco Ibáñez. Para quien como yo llevamos leyendo sus historietas desde hace 50 años parecía que esto no iba a suceder nunca, y sin embargo cada vez que le veía en alguna entrevista, o compraba el último Mortadelo no podía evitar pensar en cuánto iba a durar el milagro.

Ibáñez fue un genio. Era un fabricante de carcajadas.

Sus dibujos evolucionaron, y cualquier portada de sus historias se merecía muchos minutos para ver todos los detalles. Pero sus guiones eran magistrales. Aprendí mucho más vocabulario con las historietas de Mortadelo y Filemón que con todo el Siglo de Oro español. Ibáñez jamás escribió una palabrota o una palabra soez, y sin embargo era un maestro en los improperios cultos y con estilo. “Hotentote”, “batracio”, “inmundicia”, “rayos, mil rayos”, “antropopiteco calvo… Expresiones “mortadelescas”. Mortadelo y Filemón son los que le otorgan la inmortalidad, pero Rompetechos, 13 Rue del Percebe, Pepe Gotera y Otilio o Sacarino también la sustentan.

Ibáñez era un personaje hijo de su época, de una generación que tuvo que vivir entre el temor a la censura en una dictadura y la necesidad de trabajar a destajo para sacar adelante a una familia. Porque su oficio no se consideraba en principio un arte; él mismo se caricaturiza como un “humilde pintamonas”. Pero su talento se abrió paso a fuerza de sacrificio y peleas contra los que le explotaban, hasta que vino su propia Edad de Oro y llegó a ser el monstruo que fue. Quizás fue “El sulfato atómico” el que marcó el inicio de esa época, el cambio de enfoque que le dio una trascendencia seguramente inesperada para él mismo. Y a partir de ahí una serie de obras maestras con las que tomó carrerilla. Ibáñez hacía humor con todo, sin excepciones (ni él mismo, desde luego), y sacudía a diestra y siniestra, a toda persona, grupo social o institución. Con ironía, pero sin maldad. Por suerte para él esa fase dorada no coincidió plenamente con la nueva inquisición que ahora nos azota, y que a buen seguro hubiera fustigado o boicoteado muchas de sus historietas. No quiero ni pensar, por ejemplo, que hubiera pasado si se tuviera que publicar actualmente genialidades como “Contra el Gang del Chicharrón” o “Valor y al toro”, “Safari Callejero” o “La caja de diez cerrojos”. ¿Cuánto adjetivos terminados en –ista le habrían caído? Y el único que se merecería es el de “artista”. Además, era un tipo simpático y amable, ni remotamente endiosado, consciente de lo que fue en los diferentes períodos de su vida.

Para mí es un orgullo haber transmitido a mi niño la felicidad que supone echarse en la alfombra con una torre de mortadelos y pasarse una tarde riendo.

Que Ibáñez ha muerto sin recibir un gran premio a su obra me resulta triste y vergonzoso, aunque no me extraña por la instalación en nuestra sociedad de una tendencia a valorar más a cualquier esnob con ínfulas que a un verdadero generador de sentimientos, en este caso sentimientos de felicidad. Al menos creo que se ha marchado con la seguridad del amor y el agradecimiento de sus lectores. Al menos con el mío, porque yo nunca le olvidaré.

 

miércoles, 31 de mayo de 2023

Fallo del Jurado del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”


A pesar de que los políticos han intentado contraprogramarnos con sus banalidades y menudencias, el acontecimiento del año ha llegado. El Fosforescente, Pizpireto y Sagaz Jurado, después de unas deliberaciones más encarnizadas que una campaña electoral española, ha llegado un fallo unánime, concediendo los siguientes premios:

Primer premio del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” al relato titulado “Alguien, en algún momento, ha hecho algo en algún lugar”, escrito por Gema López Sánchez.

Segundo premio del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” al relato titulado “Horas”, escrito por Paola Andrea Rinetti.

Tercer premio del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” al relato titulado “Agradecimientos”, escrito por Esther Domínguez Soto.

El Honorable Jurado y los organizadores dan la enhorabuena a las ganadoras, y agradecen a todos los participantes la generosidad de compartir sus relatos con todos nosotros.

Los relatos ganadores serán publicados próximamente en el blog “La siguiente la pago yo”.

Como hace pocos días adelantamos, la solemne entrega de premios tendrá lugar el sábado, 17 de junio, a las 21:30 en el Ateneo de Madrid (C/ Santa Catalina, 10). A este acto están invitados las ganadoras, todos los participantes de esta y anteriores ediciones, y todos los amigos que deseen acompañarnos. Como es habitual, se leerán los relatos premiados mientras damos cuenta de unas cervezas. Y a la primera invitaremos nosotros.

Muchas gracias a todos, y de nuevo, enhorabuena a las premiadas.

lunes, 29 de mayo de 2023

Entrega de premios del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”


Tal y como figura en las bases del VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”, el fallo del Jurado se anunciará el 31 de mayo de 2023.

Mientras tanto, tenemos el placer de comunicaros que la entrega de premios tendrá lugar el sábado, 17 de junio de 2023. Una vez más celebraremos tan festivo evento en un lugar donde sólo con entrar se empapa uno de historia y cultura, el Ateneo de Madrid (C/ Santa Catalina, 10). Allí leeremos los relatos premiados y podremos conversar y tomar unas cervezas. Y por cierto, la primera la pagamos nosotros. La entrega de premios será a las 21:30, pero estaremos allí desde las 21:00.

Además, tendremos una pequeña presentación del libro de cuentos de Napo Pérez Farinós, “El espejo oblicuo”, que con el incordio de la pandemia se nos quedó también en el limbo.

Esperamos contar con vosotros ese día.




domingo, 22 de enero de 2023

VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”

 

La pandemia fue vencida, hemos salido más fuertes, y en Irak había armas de destrucción masiva. La vida sigue, amigos, y entre tanta trola, hay verdades casi dogmáticas, como que la cerveza está buena y que también hay que dar alimento al espíritu. En realidad este concurso es como comida basura para el espíritu, pero de todo tiene que haber.

Por ello, LA SIGUIENTE LA PAGO YO convoca el VIII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”. Como el estado mental de los convocantes es regular, el concurso se regulará por las siguientes bases:


1. El relato hiperbreve ma non troppo es un engendro único y original, y por ello hay que protegerlo.

2. Podrán participar en este Concurso todas las personas humanas que tengan 18 años o más años cumplidos el día en que se cierre el plazo de presentación de relatos. Habíamos pensado prohibir la participación a diputados nacionales, autonómicos, ministros, consejeros, políticos en general y miembros del CGPJ, pero finalmente puede concurrir cualquiera.

3. Los relatos participantes han de ser hiperbreves ma non troppo, ergo, con una extensión máxima del número de rpm de un LP, 33 líneas. Ni una más. Han de estar escritos en español. El relato debe enviarse en formato Microsoft Word (.doc o .docx). Además, hay unas normas inexcusables para escribirlo:

a. Tipo de letra Times New Roman, tamaño 12, color negro sobre fondo blanco.

b. Todos los márgenes de la página tendrán 2,5 cm. Los cuatro.

c. Interlineado sencillo.

Los que no cumplan esas (sencillas) normas, van a la papelera de reciclaje. El que avisa no es traidor, es avisador.

4. Cada participante puede presentar un único relato. Los relatos deben ser originales e inéditos, no publicados previamente en ningún medio, ni escrito ni audiovisual ni virtual, ni metavérsico (perdón por el palabro). Todos los relatos son propiedad exclusiva de sus autores, y LA SIGUIENTE LA PAGO YO no conservará ningún derecho sobre ellos. No se pueden presentar relatos que estén presentados a la vez en otros concursos.

5. El tema de los relatos es como no son las mujeres en Irán ni los homosexuales en Qatar, es decir, libre. Con algunas restricciones: se rechazará cualquier relato con contenido ofensivo o insultante. Pero ofensivo de verdad.

6. Los relatos se enviarán por correo eléctrico. Instrucciones:

a. Sólo hay que enviar UN mensaje de correo electrónico a la dirección hiperbreveslasiguientelapagoyo@gmail.com.

b. En el asunto figurará “VIII concurso de relatos hiperbreves ma non troppo”.

c. En el cuerpo del mensaje no hay que escribir nada.

d. El mensaje llevará DOS archivos adjuntos.

PRIMER archivo: contendrá el relato, y llevará como nombre el TÍTULO      del mismo.

SEGUNDO archivo: contendrá los datos personales del autor (título del relato, nombre y apellidos, dirección de residencia, teléfono de contacto, correo electrónico) y llevará como nombre el título del relato, más las palabras “datos personales”.

Por favor, no nos envíen nada más, ni curriculum, ni méritos, ni fotos, ni ofertas de compañía eléctrica, ni peticiones de matrimonio.

7. Los relatos podrán enviarse hasta las 22:22 (hora peninsular española) del domingo,7 de abril de 2023.

8. Los relatos participantes podrán ser publicados en el blog "La siguiente la pago yo", de difusión universal.

9. El Honorable Jurado concederá tres premios. El PRIMER PREMIO consistirá en un lector electrónico de libros, más un bonito trofeo. Y el SEGUNDO y TERCER PREMIOS consistirán en sendos trofeos. Los premios no pueden canjearse por su valor en metálico. El concurso no podrá quedar desierto, para eso no nos molestaríamos. Además, todos los participantes recibirán el inimitable y tradicional diplomo del concurso.

10. El Inefable y Coruscante Jurado fallará el 31 de mayo de 2023, a través del blog La Siguiente la Pago Yo (http://lasiguientelapagoyo.blogspot.com/), así como facebook y twitter.

11. La entrega de premios tendrá lugar en una solemne ceremonia en la que suelen pasar cosas, y cuyos lugar y fecha se avisarán oportunamente.

12. La participación en este concurso, aunque sea humilde, implica la aceptación expresa de estas bases. Si alguna no se cumple, el relato será excluido, sin indulto posible.

13. No es obligatorio, pero sean nuestros followers, con perdón, y por favor.

Blog: http://lasiguientelapagoyo.blogspot.com/.

Facebook: La siguiente la pago yo.

Twitter: @Lasiguientelapa.

14. Gracias por llegar hasta aquí y suerte a todos los que participen.

martes, 6 de septiembre de 2022

Telefonía

 

Quien invente una aplicación que gestione las llamadas telefónicas eficientemente se va a forrar. Me explico.

Llama tu pareja. O tu tía Enriqueta, la del pueblo. O Pepe "el brasas". Un sistema de reconocimiento del número entrante detecta que se trata de él o ella. Descuelgas. La aplicación tiene un registro de entradillas grabadas con tu voz, organizadas según la identidad del que llama, como por ejemplo "Hola cari", "¿Todo bien?" "¿Qué tal, tronco?" y similares, y las intercala al percibir una pausa en el caudal vocal del llamante. Después se limita a introducir un "Sí", un "Bien" o un "¡Claro!" en períodos aleatorios de entre cinco y veinte segundos.

Por si las moscas, tiene un listado de palabras relevantes, como "Divorcio", "Accidente", "Embarazo", "Hacienda", "Comunidad de Propietarios" o "Tenemos que hablar" y/o "No eres tú, soy yo", que activan una alerta sonora, inician la grabación de la conversación y suspenden las respuestas automáticas.

Ahí ya tienes que coger el toro o la vaca por los cuernos, y el mecanismo, si acaso, de vez en cuando puede recoger en su pantalla luminosa algún mensaje evocador que te facilite el diálogo, del estilo "No pienso pagar un duro", "Tú sabrás" o "No es lo que piensas, puedo explicarlo todo". Por socorrer al titular del servicio, como detalle de la empresa contratada.

Como opción avanzada, el cacharro también puede discriminar llamadas de entidades bancarias, compañías de telefonía, aseguradoras y otros pelmazos mercantiles. En tal caso, entra un audio con tu voz entrecortada, como si estuvieses en el túnel de Viella o en el Vesubio por la parte de dentro. Algo como “…puerro…bertura…grrrr…añana…grrrr…Singapurrr…pffff…acias”, o, en su caso, una locución que repita en tono metálico “No existe ningún abonado con este número”. Y a cascarla por los montes.

Si hay algún emprendedor por ahí, le cedo los derechos. Con la condición de que, cuando comercialice estos artilugios, me regale uno que termine las conversaciones con la voz de Fernando Fernán Gómez saludando a su famoso admirador.

Buenos días, jóvenes.

martes, 21 de junio de 2022

Radio Valle Onda Navalacruz. Pastores y maestras.

 



https://go.ivoox.com/rf/62708642https://www.ivoox.com/segundo-podcast-radio-valle-onda-navalacruz-audios-mp3_rf_62708642_1.html



Con retraso, con mucho retraso, que es el que tiene este administrador, el segundo podcast de Radio Valle Onda Navalacruz.

Desde las tierras entre las sierras, otras dos historias de lo que las personas con preparación llaman “la España vaciada”. Los que no tenemos tanta capacidad, al escuchar la vida de las gentes que pueblan esos lugares, pensamos que lo único vacío son las cabezas de algunos, pero eso es otro tema.

La vida del último pastor, con el sacrificio permanente, sin saber lo que significa la palabra “ocio”, siempre atento al cielo y al horizonte, el hombre frente a la Naturaleza. Temiendo al lobo, como se ha temido siempre a lo que hace daño y abrazado casi siempre a la soledad.

Y el día a día de una maestra, en el tiempo de la pandemia. Poniendo por encima de lo educativo ese alma de custodia que tienen todos los docentes. Orgullo de enseñar y orgullo de cuidar.

Hay mucho más contenido en sus vidas que en la de los estúpidos urbanitas que convierten a estos hombres y mujeres en leyendas románticas, pero que no soportarían quince días sin conexión a internet…



viernes, 17 de junio de 2022

Hola...¿Qué hace?


¿Qué hace que una niña adorable, vital, inteligente, se convierta, por obra y gracia de las redes sociales, en la acosadora de otra niña más vulnerable, hasta el punto de mandarla al diván de un terapeuta?

¿Qué hace que los pactos sagrados se deterioren hasta quedar convertidos en el contratos de los Hermanos Marx, formalmente perfectos, esencialmente vacíos?

¿Qué hace que las personas que conociste hace años ya no sean esas personas que conociste, y tampoco ellos sean capaces de reconocer en ti al tipo que conocieron?

¿Qué hace que los ideales irrenunciables a los que juraste lealtad eterna, a la manera del hijo de Amílcar, se vayan transformando paulatinamente hasta ofrecer el resultado opuesto al pretendido, perdiendo su naturaleza pero conservando su apariencia, para tranquilidad del conjurado

¿Qué hace que los sueños de anoche sean ahora abruptos despertares, pesadillas de enroscar, pesadillas que se muerden la cola?

¿Qué hace que los planes de ayer nazcan muertos hoy, y toda la labor que queda para la interminable jornada sea elaborar un plan para mañana, sabiendo que será el nonato que sucede al nonato?

¿Qué hace que te enamore más una pícara gorrioncilla que te roba la tapa de tu cerveza que la mujer de la mesa contigua, de piernas torneadas y mirada de tigresa?

Hace calor. Mucho calor…

martes, 22 de febrero de 2022

El espejo oblicuo


El espejo oblicuo es una recopilación de cuentos en su edición definitiva. Relatos breves e intensos, como un beso, o un puñetazo.

El espejo oblicuo – Napo Pérez Farinós

Editorial Círculo Rojo – 160 páginas

Disponible en:

- Editorial Círculo Rojo:

https://editorialcirculorojo.com/el-espejo-oblicuo/

- Amazon (versión en papel y electrónica):

https://www.amazon.es/espejo-oblicuo-Napo-P%C3%A9rez-Farin%C3%B3s/dp/8411156214/ref=sr_1_1?crid=1MY86G9MGAF7K&keywords=el+espejo+oblicuo&qid=1645524170&sprefix=el+espejo+o%2Caps%2C170&sr=8-1

- El Corte Inglés:

https://www.elcorteingles.es/libros/A42696926-el-espejo-oblicuo-tapa-blanda/

- CC Libros:

https://libros.cc/El-espejo-oblicuo.htm

O contacta directamente con el autor. Envío gratuito, y versión electrónica de regalo: pereznapo@gmail.com



 



sábado, 1 de enero de 2022

 

Como es primero de enero y estoy muy ocurrente, ahí os dejo tres definiciones de la felicidad de tres pensadores distintos, para que cada uno se decante por la que más le guste.

 

Decía don Emmanuel Kant, razón pura criticada de por medio, que “la felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.” ¿Es mayor la felicidad que imaginamos que la que sentimos? ¿Alcanzar algo lo hace menos deseable?

El filósofo chino Lao Tzu, con esa natural tendencia de los orientales a buscar el equilibrio interior, dice que “si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. ¿Es posible, ni aún siquiera de manera inconsciente, no retrotraer el pensamiento y vincularlo a la experiencia, ni proyectarlo al futuro como la fantasía de “lo que será” en el preciso instante que la felicidad nos embarga?

Para Freud, el del diván, la felicidad se presenta como resultado de satisfacer necesidades acumuladas, que han alcanzado un nivel elevado de tensión y solo es posible hablar de ella como un episodio instantáneo y pasajero. ¿Satisfecha la necesidad, finiquitada la felicidad, pues?

 

Ya sé que preguntar cosas como estas no se hace un día de Año Nuevo, en plena resaca. Pero, tal vez, mi felicidad pase por un puntito de sadismo...

A ser felices…

martes, 21 de diciembre de 2021

 

De todas las secuelas de la pandemia, la peor sin duda son las ausencias. Después, la cronificación de síntomas, eso que llaman “covid persistente”. Luego el miedo, que no se va.  Y después está la pérdida del gusto. No por los sabores, que eso, en la mayoría de los casos, dura unos días. La pérdida del gusto por la vida.

Suprimido el ruido de fondo de lo social, resultó terrible enfrentarse a la realidad individual tan solo con tu caja de herramientas mental, soñar con atravesar el espejo como Alicia y que el espejo se obstine en devolverte testarudamente la imagen de la soledad vacía. Hibernar a la espera de que regrese la primavera y encontrar que la primavera se ha ido para siempre, porque, quien sabe, quizá nunca existió más que en la imaginación. Descubrir que mientras eras uno de los esclavos del coro de Nabucco, nada te impedía pensar que cantabas como un ángel. Pero, convertido forzosamente en el barítono, la verdad es que no tienes voz, no tienes oído y no tienes posibilidades de cambiar esa situación. Percatarte de que no sabes nada y no te quedan ni tiempo ni ganas de aprender.

La proyección era que, restablecida una cierta normalidad, la vida volvería a ser lo que era y encontrarías refugio en el bullicio. Pero la algarabía se ha convertido en tinnitus, ya no se traduce por alegría. Se transforma en un zumbido constante, molesto, ensordecedor. Las palabras se han vuelto sonidos sin armonía, fonemas inconexos que se ensamblan como por azar. Y las caras parecen haber olvidado el lenguaje de los gestos, de tanto esconderse tras las mascarillas, y, quizá por eso, las miradas se han desgastado y ya no tienen fuerza.

El invierno está llegando, decían unos personajes de novela. Debe ser verdad. Lo que no explicaron es que el invierno estaba llegando desde la primavera anterior. Y que solo es primavera en la inocencia, y que la inocencia se perdió con el primer beso. Todo lo demás hay que inventárselo, si se es capaz.

Le explico todo esto a Audrey, mi perra, y sus ojos me dicen que me deje de gilipolleces, que la primavera llega cuando le arrasco detrás de las orejas y cuando compartimos las galletas. Es de suponer que la Naturaleza es perversamente sabia y por eso los perros no se toman la molestia de padecer el coronavirus, que bastante tienen con padecernos y compadecernos a nosotros.

viernes, 17 de diciembre de 2021


Como tengo a los polluelos ya revoloteando, me da por pensar en eso que los psicólogos del desarrollo denominan, entre otras zarandajas, el “síndrome del nido vacío”. Parece ser lo que les pasa a los progenitores cuando los hijos se van de casa y que desorienta y confunde y deprime. Aunque también, de mi cosecha, añadiría que desde que los cachorros se hacen adultos y siguen en casa desorientan, confunden y deprimen por lo menos lo mismo. A priori, creo que es otra demostración de que, como dice mi admirado Fernando de Castro, el cerebro es un atraso y solo sirve para enredar. Esto, en realidad, es el síndrome de Estocolmo, pero con secuestradores emocionales, que es más jodido. Los hijos nos tiramos décadas dando por culo, marcando agendas, llenando el tiempo de nuestros ascendientes de obligaciones y cuitas y protestando de paso por su incomprensión. Y no nos vamos nunca, en realidad. Porque ser padre es el oficio más difícil del mundo y, como decía el mío, “es estar preocupado por vosotros hasta que me muera”.

Otro asunto que también se ha instalado en el ideario psicológico o pseudopsicológico colectivo el “fobismo”. Una cosa es la hidrofobia, que va asociada a la infección vírica de la rabia y es un síntoma puramente biológico, o la claustrofobia, la fobia social o la agorafobia, que son patologías mentales perversas por un mal funcionamiento de la almendra, y otra cosa es la homofobia, la gordofobia, la hobofobia y demás fobias de naturaleza sociocultural. Pero en el “totum revolutum” de esta civilización de la información desinformada, parece que todo tiene la misma entidad. Esta progresión del fobismo a mi me parece un poco torticera, que a algunos les renta más que las acciones de Endesa, porque de toda la vida ha habido gordos y homosexuales y vagabundos y viejos y hasta bajitos como yo. Y cualquier característica individual ha servido de chascarrillo. Verbigracia, a mi algunos de mis amigos me llaman “el enano barbudo” y mis actuales compañeros “el viejo gruñón…y tan a gusto. Y el fanegas de mi cole respondía a las iniciales P.V., para evitar demandas, jugaba muy bien al fútbol, sudaba como un pollo y se ponía colorado como un tomate con cualquier esfuerzo. Y le queríamos porque era muy buena gente. Pienso que cuando el común de los mortales utiliza en tono despectivo una característica personal no se debe a esa particularidad, sino al desprecio, asco o ira que provoca el carácter o las actitudes de esa persona, y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Mi padre lo llamaría tener manía y a correr. A lo otro lo llamaría ser mala persona, lo que ahora diríamos patológico y que no es sino odiar específicamente por un rasgo a todos los que lo comparten. Eso ya es una forma de psicopatía, y hay que hacérselo mirar. Desgraciadamente, eso cuesta dinero, me permito añadir…

A lo que estaba… Seguro que también habrá paternofobia y filifobia, y fobias innominadas que irán surgiendo en el ámbito familiar. Igual nos hemos vuelto todos gilifílicos y amamos las gilipolleces, que también pudiera ser. El caso es que hay progenitores que odian a sus vástagos y sucesores que detestan a sus antecesores. Como toda la vida de Dios, en ocasiones con razón y en ocasiones sin ella. No hay problema. A no tardar mucho surgirá algún sesudo estudioso de la Universidad de Rascanalgas del Condado, que proliferan mucho más las universidades que los níscalos, que elaborará una compleja teoría sobre el tema. Y medios de comunicación y asociaciones de defensa de lo que sea que lo “visibilizarán”, verbo que, por deformación profesional supongo, siempre me evoca luces de emergencia y chalecos amarillos en una carretera secundaria sin iluminar. Aunque igual esto de las redes, los periodismos ideologizados y los tertulianos fanático-vociferantes no es sino un puerto de montaña con un asfaltado estrecho y en un paraje oscuro y apartado.

Por último, y por no cansar, están los psicólogos de la madurez, que enfatizan las bondades de la sabiduría viejuna y lo satisfactorio que es ser conscientes del legado que dejas. Cosas que se desarrollarán, imagino, en el espacio de tiempo que transcurre entre dejar el nido vacío, que te vacíen el nido y la cuenta corriente ya de paso, y la crianza de malvas. Con todos mis respetos, cambio la poca sabiduría que haya podido alcanzar a estas alturas por pasear sin la puta faja ortopédica, por dormir ocho horas de tirón roncando como un jabalí berraco en celo primaveral y por digerir el cocido sin más sobresaltos que los gaseosos, y eso sin entrar en más detalles por no dar lástima…

Por más que se empeñen en hacer experimentos y metaanálisis, esa psicología popular del refranero siempre acaba por parecerme más acertada. O tal vez, con el paso del tiempo, va ganando valor como las antigüedades. Aunque también me da que algunos investigadores de la psicología deberían ir al psicólogo, porque son gente que trata de explicar cualquier angustia en términos científicos por el procedimiento de encajarlos a capón en sus opiniones, y, sobre todo, dejando su impronta, como cuando los perros se mean en el árbol o cuando el personaje de Morgan Freeman en “Cadena perpetua” graba a punta de navaja que estuvo en el mismo cuartucho que Brooks. Pero será el precio que hay que pagar por el avance en el conocimiento, y, si lo que se descubre sirve para algo, bienvenidas sean las inyecciones de autoestima.

Esto no es más que otro delirio, que quede claro, por el que me disculpo. Los psicólogos de trinchera merecen todo el respeto del mundo. En una sociedad deshumanizada y alejada de lo esencial, hacen el papel de padre, de madre, de hermano, de médico de cabecera, de amigo de bar y de cura de parroquia rural. El hecho de que tengamos enfermedades de rico, que los que tienen que buscar de comer cada día no tienen tiempo para depresiones, no hace que dejen de ser enfermedades. Hacen falta, y hacen falta muchos más a tenor de las cifras, porque traducen la bioquímica a román paladino y, como modernos chamanes, devuelven la esperanza a los desesperanzados.  Lamentablemente, que hubiese los necesarios también cuesta dinero…

 

En fin, remato afirmando que yo tengo la suerte de no necesitarlos, porque cuando no sé para donde tirar, busco en el disco duro las entradas que empiezan por “Hijo…” y siempre encuentro una respuesta. Mi padre no era un elfo ni un psicólogo, era un señor bajito con bigote. Y de pocas palabras. Pero sabía lo que es la vida. Y lo corta que se hace. Allá donde ande, le pido perdón por el nido vacío, por el nido lleno, por creerme más listo que él y por si alguna vez no le di un beso o no le dije que le quería.

 

Se os quiere, por cierto. El besuqueo lo dejaremos para después de la pandemia.

 

 

 Feliz Navidad y esas cosas...


 

sábado, 16 de octubre de 2021

Posición de tiro, de Ramón Rodríguez

 


“Posición de tiro” es la primera novela del director y guionista cinematográfico Ramón Rodríguez, de origen asturiano y afincado en Bustarviejo (Madrid).

Ya había escrito Rodríguez numerosos guiones y el libro sobre cine “Sjöstrom no es un mueble de IKEA” (bajo el pseudónimo de Javier Boltaña, T&B editores, 2015), y el salto a la novela lo ha dado con un thriller que aborda un tema inquietante: los asesinos profesionales. Sabemos que existen, pero no nos imaginamos cómo son. Ramón Rodríguez nos permite introducirnos en la piel, vida y pensamientos de un asesino a sueldo en un atractivo formato de diario para revelarnos algo aterrador: que pueden ser personas aparentemente normales que a través de diferentes tapaderas camuflan su actividad. El libro no da respiro a la acción, y va preparando de manera creciente una situación asfixiante que engancha al lector, con un realismo que nos deja sin aliento y nos hará pensar si marcharnos de vacaciones en verano.

Como es esperable conociendo la trayectoria de su autor la novela contiene muchas referencias cinéfilas (La ventana indiscreta, Casablanca, Fargo, y más) y literarias (con un guiño al cuento Emma Zunz de Borges). “Posición de tiro” es todo un descubrimiento en el género negro nacional, original y altamente recomendable.

Posición de tiro

Ramón Rodríguez

Autoedición, 2020, 268 páginas

Disponible en Amazon (9,99 € versión impresa y 2,99 € versión electrónica):

https://www.amazon.es/Posici%C3%B3n-tiro-Ram%C3%B3n-Rodr%C3%ADguez/dp/B086PRLXLK/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=


martes, 5 de octubre de 2021

Fonda de la confianza


 

No es la confianza algo de lo que andemos muy sobrados en estos tiempos de distancia social, fake news y política-basura, en los que las redes sociales y las relaciones virtuales suplantan a las verdaderas relaciones.

Por eso es importante celebrar lo real, y pocas cosas más reales que sentarse en torno a una mesa con gente querida en un lugar estimulante. Como la Fonda de la confianza, que abre sus puertas para traer, a decir de sus gestores, "una cocina de oficio, sabrosa y reconocible pero actualizada bajo una visión contemporánea del comer clásico de Madrid". Y es que detrás de la Fonda de la confianza hay un equipo de primer nivel, con trayectoria, prestigio, ilusión y vocación, que garantiza que la experiencia de comer se va a tornar en un placer. Con la falta que nos hace.

También da confianza leer la carta, equilibrada, personal y original, que combina escabeches, arroces, guisos y otros platos fuertes, con la opción en muchos de sus platos de optar por la media ración. Al lado de una buena pitanza, que no falte una buena botella del que Don Pío Baroja decía que era el mejor camarada para el camino. Una carta de vinos adecuada a cada gusto y elección. Y para prolongar el disfrute (que diría el anuncio de geles de placer) nos proponen una carta de cócteles variados con vinos generosos de Jerez.

En definitiva, celebremos la llegada de la Fonda de la confianza, celebrar, confiar y disfrutar. Valores seguros.

Fonda de la confianza

Calle del Gral. Gallegos, 1, 28036 Madrid

91 561 33 65

info@fondalaconfianza.com

https://www.fondalaconfianza.com/

miércoles, 9 de junio de 2021

Primer Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”

 


LA CITA

 Él

La cita ha sido un desastre.

Es más guapa en persona que en las fotos y me ha parecido simpática.

Y el caso es que al principio todo ha ido bien: nos hemos saludado cordialmente con un par de besos y nuestras miradas se han encontrado. Pero luego, en el bar…

Creo que no le he gustado nada, nada en absoluto. Rehuía mi mirada, no hablaba, no sonreía y ni siquiera abría la boca.

¿Pero qué es lo que no le ha gustado? ¿Mi ropa?, ¿mi altura?, ¿mi aliento? No lo sé, pero ha sido algo. Está claro que soy un desastre y jamás tendré una relación en condiciones.

 

Ella

Ya es mala suerte, con lo que me gustaba… En la primera cerveza me he tragado el diente.


viernes, 4 de junio de 2021

Segundo Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”


 

                                                                ELISA

Quieto en una esquina, tras el telón y a oscuras, escucho cómo el murmullo de la multitud se hace cada vez más intenso. Ya es la hora.

Mientras vuelvo a repasar en mi mente la primera estrofa, me pregunto si todavía llevará flequillo. Si aún le darán miedo las avispas. Si seguirá viviendo en Madrid. Si esta noche habrá venido al concierto.

Suenan las primeras notas de la canción, se encienden las luces y explota el rugido de más de 60.000 personas que saltan con los brazos en alto y hacen temblar el estadio.

Más de ocho años después, mi pasado desnuda un caramelo cuyo sabor nadie imagina tan amargo.

Cruzo el escenario con paso firme, mi voz se abraza a una melodía que comienza a recordar el día que la conocí y por dentro no dejo de repetirme que debería salir a buscarla y pedirle perdón.

martes, 1 de junio de 2021

Tercer Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”



EL PELIGROSO USO DEL SOMBRERO

 

Estornudó con fuerza y en el pañuelo quedó su nariz.

Debió correr hacia el espejo del baño para poder acomodarla en su exacto lugar, no fue sencillo pero logró adherirla con presteza.

Ese fue el primero de los indicios de que algo no andaba del todo bien.

Al mes siguiente, con el episodio superado por la contingencia diaria, al descalzarse, su pie izquierdo quedó atrapado dentro del zapato acordonado marrón. La reinserción a la pierna fue menos trabajosa que la incrustación de la nariz. Por las dudas aquella noche durmió con los zapatos puestos.

Comenzó a meditar cada acción que desarrollaba para impedir desacoples y temiendo por la pérdida de algún fragmento de su anatomía. Pero era imposible controlar todo, empezó a tomar conciencia de la cantidad de movimientos diarios que se realizan automáticamente sin previa reflexión. Para evitar males mayores consideró fundamental dejar de usar sombrero.

Cada día el problema tendía a agravarse.

Doble esfuerzo le costó encontrar los anteojos que se llevaron pegados los dos ojos, y no fue fácil recuperar los dedos que salidos del guante repiqueteaban en el piso del autobús.

El peine se quería quedar con todo su pelo y los dientes se fijaban a las cerdas del

cepillo.

Al intentar saludar al médico notó que su brazo derecho había quedado colgado, junto con su saco, en el perchero de la sala de espera.

Un extraño virus, opinó el doctor y le recetó goma de mascar y bebidas cola.

El episodio más desagradable lo llevó a la cárcel al ser acusado de exhibición obscena al salir de un baño público. Luego de este bochornoso incidente se volvió radicalmente obsesivo en el control de cada una de sus acciones. Sin embargo, a pesar de sus precauciones, nunca pudo saber en qué imperceptible movimiento perdió la cordura.

 

lunes, 31 de mayo de 2021

Fallo del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”

Todos los santos tienen octava, más vale tarde que nunca, no por mucho madrugar amanece más temprano, no hay mal que cien años dure, estación perezosa nunca fue viciosa, quien buen ajo planta, buen ajo arranca. Gracias por la paciencia.

Después de esta temporada extraña y trabajosa, el Ilustre Jurado del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” ha fallado. Tomad esta afirmación como queráis.

Lo que es seguro es que ha decidido los premios del concurso, que han recaído en los siguientes relatos y autores:

1er  Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” para el relato titulado La cita, escrito por Mari Luz Sánchez Pareja.

2o Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” para el relato titulado Elisa, escrito por Jorge Cappa Fernández.

3er Premio del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” para el relato titulado El peligroso uso del sombrero, escrito por Gustavo Eduardo Green.

Enhorabuena a los agraciados. Sus relatos serán publicados en estos días para que todo el mundo pueda disfrutar de ellos.

Agradecemos infinitamente a todos los participantes su generosidad por compartir sus trabajos en este humilde concurso, y animamos a los que no han ganado a que sigan escribiendo, que es una de las cosas que dan sentido a la vida.

Muy a nuestro pesar esta edición no haremos acto de entrega de premios. Aunque la situación pandémica a día de hoy es esperanzadora a pesar de tanto incapaz, creemos que no merece la pena exponer a nadie a ningún riesgo. Ojalá que la próxima edición podamos volver a hacer lo que más nos gusta, además de leer y escribir, que es compartir unas cervezas con nuestros amigos mientras entregamos los premios y leemos los relatos. Entretanto, leed, escribid, bebed, amad, vivid.

 

domingo, 25 de abril de 2021

Aplazamiento en el fallo del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo”

Queridos amigos,

por diversas circunstancias el Jurado del VII Concurso de relatos hiperbreves ma non troppo “La siguiente la pago yo” no va a poder emitir un fallo en la fecha prevista en la bases.

El Jurado sigue trabajando con denuedo, pero os comunicamos que la resolución no será el 30 de abril, y la nueva fecha prevista es el 31 de mayo.

Esperamos que no haya más retrasos, y aprovechamos para dar las gracias a todos los participantes, por su generosidad y su paciencia.



lunes, 19 de abril de 2021

Palo y Astilla, de Antonio Ortuño Casas y Adrián Ortuño Güendell

Nuestro amigo Antonio Ortuño es un habitual de los relatos cortos, y en este blog ya nos hicimos eco de anteriores obras suyas.

Ahora publica un nuevo libro en un registro distinto acompañado de su hijo Adrían. Todo un desafío.

Con el día del libro a la vista, esta es una magnífica opción para celebrarlo.

Este y los anteriores los tenéis disponibles en los siguientes enlaces:

https://www.universodeletras.com/PALO-y-ASTILLA-------.htm 

https://aortunoc.wixsite.com/antusas/libros



PALO y ASTILLA

Antonio Ortuño Casas y Adrián Ortuño Güendell, 2021

Universo de letras, 272 páginas.

 

sábado, 10 de abril de 2021

Radio Valle Onda Navalacruz, o donde estén las cosas artesanas que se quiten las cadenas de montaje...

 



La vida, que es muy facinerosa, te va organizando emboscadas a cada paso que das. De algunas sales indemne, de otras sales con más arañazos que Messala en Ben-Hur y las hay que te dejan jodido pero de verdad. Pero de todas sales más viejo, de casi todas más gordo y, por excepción, en algunas menguas de estatura y creces como persona. Lo que suele pasar gracias a individuos como el de la foto. El galán con gafas. El otro soy yo.

Ese sujeto, de nombre David, me salió al asalto con otros dos compinches, una tal Begoña y un tal Nacho, hace unos pocos de años. Y me desvalijaron de risas y de afectos, y me dieron, y me siguen dando, lecciones de casi todo lo bueno.

Luego vino la vida, la muy trapacera, y nos barajó como naipes, y salimos de viaje con destinos diferentes, pero sin perder el roce, que es lo que hace el cariño.

Pero como la golfa de la vida es más caprichosa que una influencer en una clínica de cirugía estética, nos hemos vuelto a encontrar a la vuelta de otra esquina, vueltos y esquinaos pero reconocibles.

El caballero toca la corneta y la vuvuzela, juega aceptablemente al mus, bebe cerveza con criterio, es adorador de perros y de niños y se expresa en un castellano ortodoxo que se va perdiendo entre las tinieblas de los que hablan en  inclusivo y escriben en guasap. Lo mismo se baila la de "soy una taza" que relata las aventuras de un bandido abulense. Y nunca reniega de sus raíces ni de sus familias, sean de sangre o de amistad. Si tendrá categoría que conserva un mote en estos tiempos en que a los niños los bautizan Kevincosner de Jesús, no digo más. Como prueba de todo lo anterior baste decir que tiene una C-15, el muy tunante. Está todo dicho.

Es de posaderas nerviosas, un culo inquieto, vamos, y anda siempre maquinando como dar sabor a este tránsito que es la existencia, con esa sonrisa de pícaro como excusa absolutoria.

Y la última que se le ha ocurrido es hacerse locutor, y guionista, redactor, productor ejecutivo y reportero intrépido,  de una emisora de radio que si la pilla don José Luis Sáenz de Heredia hace la segunda parte de "Historias de la radio" y se lleva un Óscar.

En esa frecuencia se escucha palpitar la tierra. La suya. Esa tierra castellana que sobrevive a las redes sociales, a la desfachatez de las mentiras en los tiempos del "vale todo", a la pedantería de los académicos de título, a la ñoñería de los urbanitas soberbios, a la desfachatez que vive de vender la intimidad. Castilla La Vieja en estado puro,  Castilla por fortaleza y Vieja por experiencia.

Ese es el terreno donde siembra historias don David, y brota cultura. No de esa de tertuliano marisabidillo ni de profesores Siesta que imparten lecciones leyendo libros que no comprenden. De la de verdad. De la que fabrican los pueblos y las gentes cada día, la que surge de las tradiciones antiguas y de lo inmediato que pasa y se vivencia. Esa cultura que hace identidad y que está en las experiencias cotidianas, en las casualidades portentosas, en los acentos de los lenguajes y en las costumbres que arraigan a los seres humanos. Arturo y un botellín enseñan más que todos los politólogos del mundo juntos.

Para contar todo esto, y dado que tiene menos vergüenza que un gato en una matanza, se pone el disfraz de Matías Prats padre, que tan importante es lo que cuentas como la forma en que lo cuentas, y suena a la vez a fresco del día y a viaje en el tiempo.

Sin más preámbulos, que soy muy pesado, aquí os dejo el primer enlace de su emisora, Radio Valle, Onda Navalacruz, que, no podía ser menos, habla de pan y de vino, como Marcelino, que con esas cosas se anda el camino. De tierra, de uvas y de trigo y de olores de madrugada de día feriado. Para escucharlo sin prisa y paladearlo sin pausa. Y los siguientes serán igual de deliciosos y algunos con sorpresa.

En fin, como diría el Bicicleta, que Dios os bendiga.

¡Te recomiendo que escuches este audio de iVoox! primer podcast radio valle onda Navalacruz https://go.ivoox.com/rf/6174934

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Licencia Creative Commons
La siguiente la pago yo por Rick, Diógenes de Sinope y Albert se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.