 |
Castillo de La Codosera |
Desde aquí seguimos hacia La Codosera. Pasando
el pueblo sentido Portugal, tenemos un bonito castillo, que es propiedad
privada, pero merece la pena verlo aunque solo sea por fuera. Además, desde la
parte de la muralla que da al pueblo, tenemos excelentes vistas.
Por la misma carretera, un poco más
adelante, ya en el límite con Portugal, se encuentra la ermita de Nuestra
Señora de Chandavila, precioso templo, rodeado de bellos jardines, dentro de un
bosque de eucaliptos.
Camino de Alburquerque, junto al
río Gévora, tenemos otra ermita, la de Nuestra Señora de Carrión, grande y de
un blanco impoluto, que resalta sobre los eucaliptos que la rodean.
 |
Castillo de Alburquerque |
Desde aquí, en lo alto de la
sierra, divisamos el castillo y pueblo de Alburquerque. Una vez arriba,
recorremos el barrio alto, encalado y de calles estrechas, con algunas puertas
ojivales que recuerdan a las de Valencia de Alcántara. Hay algunos tramos de
muralla bien conservados, con varias puertas de acceso muy bonitas.
Y arriba, presidiéndolo todo, el
magnífico castillo, larguísimo y bien conservado, con su estupenda Torre del
Homenaje. Ahora no se visita por estar siendo acondicionado como hospedería,
pero se trata de una contrucción tan buena, que es imprescidible disfrutarla
aunque solo sea por fuera. Además, podemos hacer un recorrido circular por
diversas sendas que rodean el perímetro.
 |
Puerta de Las Palmas |
Siguiendo hacia el sur llegamos a
la capital, Badajoz. No es una ciudad que tenga fama por su patrimonio
monumental, pero la verdad es que alberga cosas muy interesantes y variadas.
Para acceder al casco antiguo
tenemos que pasar por el largo puente romano que atraviesa el río Guadiana. Sus
contrafuertes de forma piramidal y sus aliviaderos circulares le dan un toque
especial.
Cruzado el puente nos encontramos
frente a la Puerta
de Las Palmas, antiguo acceso a la ciudad, y quizás su monumento más conocido.
De gran belleza, con sus dos torreones circulares, y distinta por cada cara.
 |
Plaza Alta |
La Plaza de España alberga su magnífico
ayuntamiento, y la catedral, de gran belleza interior, con su imponente torre
fortificada. Cerca se encuentra la Plaza de la Soledad, donde está la bonita ermita de la
patrona de la ciudad, y justo enfrente, el edificio Giralda, cuyo nombre será
perfectamente comprendido cuando veamos la forma que tiene.
Desde aquí subimos a la Plaza Alta, que nos
sorprenderá por su gran belleza y diversidad de estilos arquitectónicos
que la conforman.
 |
La Alcazaba |
Entramos ahora a la alcazaba,
del siglo XII, una de las joyas de Badajoz. La muralla tiene un perímetro
de más de un kilómetro, y se puede recorrer por el adarve casi en su totalidad,
gracias a algunas restauraciones. Presenta un buen número de torreones defensivos,
destacando la torre de Espantaperros, de gran altura y planta octogonal, que da
a la Plaza Alta.
En el interior del recinto
amurallado, se encuentra un palacio que ahora es el Museo Arqueológico
Provincial, además de jardines con arbolado diverso.
La alcazaba se
encuentra en un lugar elevado, lo que hace tener unas vistas buenísimas de
la ciudad y del curso del río Guadiana en varios kilómetros.
 |
Uno de los baluartes de Badajoz |
Pero aún nos queda una sorpresa más en Badajoz. Su
condición de ciudad fronteriza hace que halla sido testigo de muchas
contiendas bélicas, motivo por el que conserva un conjunto de murallas, fuertes
y baluartes de los siglos XVII y XVIII de gran valor, unos 15, que rodean el
casco viejo. En muchos de ellos, lo que era el foso defensivo, ahora está arreglado
como jardín. La muralla conserva algunas puertas en buen estado, como la
del Pilar, formando también parte de este recinto la de Las Palmas.
Hola. El fin de semana pasado hicimos esta parte de la ruta, aunque la recorrimos al revés: Badajoz, Alburquerque y finalmente la Codosera. Yo llevé esta entrada impresa para guiarnos. Recorrimos por encima la muralla de Badajoz. Hicimos fotos en la Plaza Alta. Comimos allí. El Museo Arqueológico lo cogimos cerrado, una lástima. Posterior paseo por la parte baja del Castillo de Alburquerque y última visita al castillo de la Codosera, muy rápida muy rápida, porque nos salieron al paso un par de chuchos imponentes y salimos un poco así como... pies para qué os quiero... Por cierto, pedazo de bellotas que había justo en la puerta del castillo de la Codosera... las más grandes que he visto por aquí, te lo aseguro. Un último apunte: me pasé todo el camino buscando el bosque de eucaliptos que mencionas y cuando por fin lo encontramos, no me preguntes porqué, me encantó.
ResponderEliminarEl día finalizó cuando al regreso paramos a ver el rojo atardecer sentados en los alrededores de Nuestra Señora de Carrión.
Gracias por acercarnos rutas alternativas y con encanto particular.
Recomendado.